La escasez de sensatos en la política

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Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

Por Matías Blanco*

“El sentido común es el más común de los sentidos”, reza el refrán popular y parece que es uno de los elementos de mayor carencia durante estos días en la clase política dirigente tanto de la provincia como el país.

Adorni y la defensa de lo absurdo

Ante el remolino de noticias que constituyen el affaire del jefe de gabinete, vocero presidencial y legislador porteño aparenta haberse quebrado la piedra basal moral del axioma discursivo libertario,

“la pulcritud moral” y “el combate contra la casta”, enquistada en los distintos sistemas de poder argentinos.

Leer como dispuso que su esposa subiera al avión presidencial sin pagar pasajes para participar de “la Argentina Week” a principios de marzo, un viaje familiar a Punta Del Este durante el final de semana de carnaval con financiamiento poco claro y ahora se sumaría un viaje a Aruba (Caribe holandés) realizado en diciembre de 2024.

Esta última estadía en el exterior entraría en contradicción con lo dicho por Adorni en su primer descargo, -entrevista con Luis Majul en el programa “La Cornisa” que se emite por La Nación +-, donde sostuvo que en los últimos dos años “apenas pudo regarles a sus hijos ese tiempo juntos en el viaje por Carnaval”.

Luego en la conferencia de prensa ofrecida ante los periodistas acreditados en La Casa Rosada se dedicó a humillarlos en lugar de brindar las explicaciones pertinentes ante tamañas sospechas de corrupción. A este editorialista la virulencia del intercambio le trajo a la memoria un episodio registrado en 2015, cuando el entonces jefe de gabinete Jorge “Coqui” Capitanich rompió un ejemplar del diario Clarín ante la atónita mirada de los colegas allí presentes.

“El apenas sos un periodista y no te corresponde juzgarme” de Adorni, - en mi perspectiva- tiene una equivalencia a aquel ejemplar del diario más importante del país roto de forma pública. Ambos ejemplos exponen la omnipotencia pensada por los funcionarios públicos desde su cargo junto a su pretensión autoritaria de anular a los “periodistas molestos que operan”. Fascismo puro y duro. Ese que Javier Milei perjuraba combatir en sus años como diputado nacional y en la campaña presidencial 2023, porque según él mismo consignó “que no hay fuerza más dañina que la del Estado intentando coartar la libertad de expresión y no ello no tiene otro nombre más que fascismo”.

Lo ocurrido durante estas últimas semanas solidifica una lógica de debate público opresiva, con funcionarios superpoderosos e impunes deseosos moldear un pueblo tan incauto como manso a la vez, muy lejos de aquel compromiso “de no vine a guiar corderos, sino a despertar leones” vertido por Milei antes que los argentinos mayoritariamente le confiáramos el sillón de Rivadavia junto a los destinos de la Nación.

Clima enrarecido en Misiones

“La Tierra Colorada” o “El Cantón Verde”, -como le gusta llamarla al colega Fernando Oz- tiene toda la pinta de empezar a dejar atrás el dialogo político agudo y respetuoso que la caracteriza, para ponerse a replicar los estilos violentos o chabacanos que “nos bajan” de La Ciudad De Buenos Aires y el Congreso De La Nación.

La quizás monótona saga de episodios que les voy a relatar a continuación comienza con una columna publicada hace 3 semanas en este sitio por el ex concejal posadeño, diputado provincial mandato cumplido y actual presidente de la UCR Misiones Ariel “Pepe” Pianesi titulada “Cuando La Banca deja de representar a quienes la eligieron”.  En esas líneas Pianesi lanzaba objeciones hacia quienes abandonaron el centenario partido para irse hacia otras formaciones políticas, esencialmente a La Libertad Avanza.

El dirigente radical aseveró que la Ley De Partidos Políticos es contundente al especificar que la banca o el escaño son propiedad de la agrupación política y no de quien resulta elegido en ellos, con lo cual afirmó no cuestionar “un posible cambio de opinión” asegurando que los puede comprender perfectamente, no obstante, instó a quienes dan el salto a renunciar a su cargo y permitir la sucesión por los siguientes en la lista electoral.

Lo dicho por Pianesi es indudablemente correcto y válido desde lo conceptual, es de esperar que nuestros representantes políticos puedan sostener la coherencia ideológica en el tiempo, sin embargo no se puede dejar de señalar que quienes emigraron del radicalismo a varios partidos (no solo a LLA) alegan su partida de un espacio diluido por las internas intestinas y en donde el protagonismo por la competencia electoral quedó circunscripto a apellidos con peso propio, cerrando a las puertas tanto a nuevas caras como al semillero militante de la UCR.

En estas circunstancias, para los emigrantes del partido “boina blanca” no son traiciones ni incoherencias sino más bien oportunidades de crecimiento y muestran los riesgos de constituir un “radicalismo de paladar negro”, admirador de un pasado exitoso lejano, pero escasamente preparado para encabezar las respuestas a los desafíos de un presente con dinámica permanentemente cambiante.

En similar tesitura a Pianesi sobre la propiedad de las bancas se mostró la diputada provincial Analía Labandoczka, la única legisladora que le quedó al PRO luego del recambio del 10 de diciembre.  Esta congresista señaló en una entrevista con Radio UP el pasado 25 de marzo, que “de ser necesario considerarían trabajar judicialmente para asegurar el destino de esos espacios legislativos que pertenecen a quienes nos votaron”.

Sin embargo, al buscar una mayor claridad de definiciones, Labandoczka se sumerge en “el paraoficilismo” que propone Mauricio Macri y dice que si “La Libertad Avanza así lo entiende” pueden avanzar en la constitución de un frente electoral conjunto en 2027.  La pregunta que queda para hacer es, ¿Qué partido aspirante a reconstituir su identidad distintiva e individual se muestra abierto a armar un frente electoral cuando falta un año y medio para la próxima elección?.

Desde diciembre de 2023, Macri busca un reconocimiento asertivo y simbólico que Javier Milei parece no dispuesto a darle.  No obstante, “el gato” empecinado ahí va, aunque ello cueste diluir lo que queda de un partido que alguna vez fue gobierno nacional.

El factor Amarilla

El ex suboficial detenido durante ocho meses entiende que fue elegido diputado provincial con el sello de la “anticasta” y está dispuesto a hacer todo el ruido que crea necesario.

Amarilla se convicciona a sí mismo como “un mártir” para todos los misioneros, emergente de un fenómeno donde todos los votos los porta él y son un activo incalculable para cualquier armado en ciernes de cara a 2027.  Días anteriores dijo que “no tiene partido puedo ir con cualquiera”, aunque aclaró “no tengo precio”.

Una de las polémicas que disparó en semanas anteriores fue la presentación de un proyecto contra el cobro anticipado de ingresos brutos a los camiones que llegan a Misiones, (mejor conocida como Aduana Paralela) y apunta a la inconstitucionalidad de las aduanas internas.

El proyecto fue firmado además de Amarilla por el bloque radical y Martín Arjol, provocando una intensa respuesta de la diputada renovadora Paula Franco que propuso “cursillo de ingreso para todos los diputados” y “que sus colegas opositores muestren los títulos”.

La nueva réplica de Amarilla no hizo más que elevar el tono de la discusión y le marcó que “cuando quisiera le mostraría sus títulos, que seguramente eran pocos frente a los de los renovadores que fundieron la provincia”. Posteriormente denunció insólitamente que el proyecto le fue robado de su oficina y después encontrado “arrugado” y en un lugar diferente a donde lo había dejado.

 En este raconto vale la pena subrayar dos cosas:

  • La reacción de Paula Franco rozó la arrogancia porque ni la constitución provincial ni la nacional establece que títulos debiera tener una persona para ser legislador. Con lo cual coloca al espacio renovador en una incómoda posición entre el autoritarismo y la discriminación frente a las opiniones disidentes.
  •  A Amarilla le sirve en bandeja la posibilidad de victimizarse frente a “los mismos de hace 25 años en Misiones”.  Sin embargo, lo que el ex policía no dice ¿Es cómo se financiarían los aumentos de sueldos que sale a pedir para los trabajadores públicos? Quienes respaldan la normativa señalan que la provincia podría recortar los “sobredimensionados ministerios”, superponedores de funciones similares.

Suponiendo que así lo hiciera, nada garantiza que en este contexto no se genere una crisis aún mayor con la cantidad de trabajadores despedidos que no sabrían a donde ir y se sentirían amenazados en su sustento diario.

Tal parece que la Cámara Misionera tendrá asegurado un año de ruidosos debates, sin embargo, la duda pasa por saber si también estarán presentes la claridad y la coherencia en ellos.

Cuando la grieta se transforma en violencia

El presidente del IMAC, Roque Gervasoni denunció que durante una visita a San Vicente recibió amenazas de muerte contra él y su hijo Carlos Emilio por parte de un militante libertario, dueño de una casa informática local.

Según consignó Gervasoni le dijeron que no “quedaría de él ni para hacer restos de ADN”, en una peligrosa asimilación a la turbulenta década de los 70 y lo atribuye a acusaciones que efectuó contra Diego Hartfield y Adrián Núñez por unos supuestos vuelos privados financiados con fondos de ANSES.

El ex diputado afirmó que no lo van a amedrentar y continuará recorriendo la provincia totalmente desarmado. Hasta incluso reveló que desea visitar a su agresor cuando vuelva a ir a San Vicente y en un posteo posterior dijo que la hermana del sujeto trabajaría para Martín Arjol.

Diego Hartfield replicó en una entrevista con Radio Up en la cual enunció que “nunca en su vida le tocó un avión privado”, calificó como tonto el planteo porque el congreso nacional le brinda pasajes financiados a todos sus legisladores y lo vinculó a campañas de desinformación que se montan sobre cuentas anónimas.

Para el legislador nacional libertario lo más grave es que Gervasoni se haya subido a la difusión de estas especulaciones de fuentes no verificadas, le pidió al gobernador Hugo Passalacqua una “respuesta aleccionadora y anticipó una denuncia contra el titular del IMaC.

Sobre las amenazas a Gervasoni escuetamente dijo que “de esas cosas se debe encargar de la justicia”.  En la mañana del viernes santo volvió a la carga en redes lamentando “lo mucho y fuerte que lo operaron en estos días” y solicitó salirse del terreno de los agravios personales para volver a discutir sobre política y economía.

De nuevo, aquí dos perspectivas integrales para destacar:

  • Son sumamente graves las amenazas que recibió Gervasoni y al responsable que puede ser identificado con nombre y apellido debiera caerle todo el peso de la ley, para que ni por asomo la violencia pueda volver a ser pensada como método de resolución de conflictos políticos.
  • En el debe a “Don Roque” le queda controlar la incontinencia en redes sociales y si realmente tiene verificadas inconductas de Hartfield radicar las denuncias judiciales pertinentes. Es lo que le corresponde a un funcionario público.
  • El diputado que responde a Javier Milei tiene razón en que un miembro del gobierno no debe sumarse a campañas confusas de difamación que enturbian el debate. 
  • La tarea pendiente de Hartfield radica en que se torna necesario el repudio total a las amenazas que recibió Gervasoni, si es que se considera a sí mismo como un demócrata pacífico que solo le interesa discutir aspectos técnicos y no adentrarse en el terreno pedregoso de las descalificaciones personales.

Bien se reflexiona en el libro bíblico “Proverbios”, dentro del capítulo 29 versículo 11 “que el necio da rienda suelta a toda su ira mientras que el más sabio la sosiega”.

*Periodista

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