Testimonio desgarrador e impactante

Venezolano en Misiones: "mi hermana quedó atrapada entre los escombros"

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Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

León Toro, referente de la organización "Arepa Viva" en la provincia, dialogó con la prensa y expuso la angustia de los migrantes que tienen a sus familias en el epicentro de la tragedia. Cortes de luz, infraestructura colapsada y el milagroso rescate de su hermana en el aeropuerto de Maiquetía.

El gigantesco terremoto que sacudió a Venezuela en las últimas horas —y que ya se cobró la vida de al menos 164 personas y dejó cerca de un millar de heridos— repercute con fuerza y dolor en la provincia de Misiones. Aquí, la comunidad venezolana radicada en la tierra colorada vive horas de extrema tensión, pegada a los teléfonos y en permanente cadena de oración, intentando sortear el colapso de las comunicaciones para saber si sus seres queridos están a salvo.

En una entrevista radial, León Toro, una de las caras más visibles de la organización de migrantes "Arepa Viva", describió en primera persona el calvario que se está viviendo a miles de kilómetros de distancia, pero que se siente a flor de piel en suelo misionero.

Un techo que se desplomó y horas de desesperación

Toro detalló que el sismo afectó de manera directa a los centros urbanos más importantes, donde muchos misioneros por adopción tienen a sus familias. "Tenemos familia en Caracas y Valencia. Han sido testigos de primera mano de esta tragedia. Incluso una de mis hermanas quedó afectada por la caída del techo del aeropuerto de Maiquetía y estuvo varias horas sin poder salir por los escombros", relató conmovido, graficando la magnitud del desastre edilicio.

El gran enemigo de las primeras horas fue la incertidumbre. El movimiento telúrico barrió con los servicios básicos y las telecomunicaciones, sumiendo a los migrantes en un vacío informativo desesperante. "Las comunicaciones han estado muy lentas. Gracias a Dios, mi hija, mi hijo, mis hermanas y sus hijos están bien. Recién cerca de la medianoche pudimos confirmar que todo estaba en orden", suspiró Toro, trayendo algo de alivio tras una jornada que pareció eterna.

Superar la historia: un sismo sin precedentes

Si bien Venezuela cuenta con zonas geográficas propensas a la actividad sísmica, el referente de Arepa Viva aclaró que la escala de este fenómeno superó cualquier registro de las últimas décadas. "Caracas está ubicada en una franja sísmica y ha tenido movimientos telúricos de vez en cuando, pero no en la proporción de este sismo y sus réplicas. Se produjo la caída de varias infraestructuras y edificios", advirtió, evidenciando que el nivel de destrucción requerirá un largo proceso de reconstrucción.

Sin embargo, ante la adversidad, la comunidad no se quiebra. Toro apeló al espíritu que define a sus compatriotas frente a las crisis prolongadas: "El venezolano es bastante resiliente porque nos ha tocado atravesar situaciones muy duras en los últimos 25 años. Estamos juntos, en oración, conversando y acompañándonos. El hecho de escribirnos y contarnos lo que sucede también es una forma de terapia".

Solidaridad desde Misiones y un llamado humanitario

Fieles a la calidez y la capacidad de organización que los caracteriza en nuestra provincia, desde la organización ya pusieron en marcha el diseño de redes de contención y ayuda humanitaria, esperando directivas claras sobre qué insumos o asistencia especializada se necesitan de manera prioritaria en el terreno de la catástrofe.

"Estamos organizando un encuentro para analizar cuáles pueden ser nuestras respuestas de aquí en adelante. Es una situación compleja y todavía es difícil dimensionar todo lo ocurrido", anticipó Toro. En este sentido, remarcó la necesidad de que la geopolítica quede de lado ante la emergencia: "Estos son momentos en los que desaparecen las fronteras ideológicas y prevalece el sentido humano. Se necesita ayuda especializada para rescatar personas y asistir a los afectados".

Para cerrar, el dirigente no quiso dejar pasar la oportunidad de reconocer el abrazo fraterno del pueblo misionero, que desde el primer minuto se mostró empático con la situación de los migrantes: "Gracias por estar pendientes de la comunidad venezolana. Son momentos difíciles, pero confiamos en que, como tantas otras veces, vamos a salir adelante", concluyó, en un mensaje que mezcla el dolor de la pérdida con una inquebrantable esperanza de reconstrucción.

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