Si gana Scioli o si gana Macri, el pueblo no se equivoca

8 min de lectura
Lectura por voz
Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

Por Luis Huls *

Cada pueblo tiene el gobernante que se merece. Más o menos así es el comentario que se dispara -generalmente desde sectores conservadores- para responsabilizar a los electores de alguna inútil y desastrosa gestión y sugerir que la gente vota mal por idiota, ignorante, retrógrada y quiere desesperadamente que le vaya mal, muy mal.

Cuando gobierna un partido populista, resulta que los votantes fueron todos negritos cabeza o “morochos del interior” que se quedan con todo el poder -como dijo Alfonso Prat Gay-, que votaron por los planes y se llenan de hijos solo para cobrar el salario que le da la yegua de Cristina. Vagos y buenos para nada que se pasan el mes entero tomando tereré debajo del árbol, como dijo Oscar Thomas sobre los correntinos.

Ah! Pero cuando nos gobierna la derecha, los electores fueron todos una manga de gorilas y estúpidos que se tragaron entero el televisor encendido con la señal de TN y lo empujaron para que atraviese la garganta con el diario Clarín del domingo, y además son tan bobos que se creyeron ciegamente un discurso mentiroso, lleno de puro marketing y vacío de propuestas. Fueron a las urnas caminando como zombis o sonámbulos, con los ojos blanquecinos, hipnotizados por la varita mágica de algún gurú de la politología que los arrió como al ganado cuando enfila para el matadero.

Más o menos así serán los comentarios, de unos o de otros, el domingo 22 alrededor de la medianoche, cuando el resultado esté definido y cuando algunos festejen -los gorilas porteños o los negritos del interior- y los otros acusen a la mayoría del país de ser, mínimamente, unos hijos de re mil puta.

 

Gana Scioli

Si esto ocurre será porque todavía cala hondo en los argentinos el miedo a las políticas neoliberales que se desplegaron a todo vapor en los años 90, causando el cierre de más de 50 mil empresas y desparramando desocupados como si fueran hormigas saliento del hormiguero, trayendo como consecuencia el crecimiento de las villas miseria, con ello el aumento de la delincuencia y pobreza hasta niveles estratosféricos.

Si gana Scioli será porque pudo instalar su “campaña del miedo” y vincular a Macri como el heredero, más profesionalizado y más galán que el turco Menem, pero heredero al fin, de las políticas desalmadas que se dictan desde los escritorios de los grandes bancos y las grandes multinacionales.

Si el gobernador de Buenos Aires es electo presidente quiere decir que la gente todavía acompaña este modelo “nacional y popular” que carga a cuesta con un montón de equivocaciones, pero que será recordado a través de la historia como aquel que ha generado oportunidades de mejor vida para ese tercio de la población que prácticamente nunca recibió nada de parte del Estado (desocupados, REPRO; estudiantes, asignación y Progresar; Procrear para las familias; pensiones para discapacitados y madres de más de siete hijos; jubilación para quienes no aportaron; y subsidios al gas, al transporte, a la electricidad, etc, etc, etc). A lo que deben sumarse leyes que ampliaron derechos de minorías postergadas como fertilización asistida, matrimonio igualitario, la política de derechos humanos, identidad de género, castigo al trabajo infantil, blanqueo de empleadas domésticas, la distribución de las ganancias de la soja a las provincias y municipios, el voto joven, el desendeudamiento, etc, etc, etc.

Significa que el pueblo valora la recuperación para el país de Anses, de YPF, poder volar en avión a precios súper baratos, tres emblemas a los que el macrismo se opuso tenazmente, parándose sutilmente en la vereda de los intereses de multinacionales extranjeras.

Si gana Scioli es porque la gente –la mitad más un poquito- le creyó eso de ser la continuidad con cambio, eso de “cuidar lo que hay que cuidar y corregir lo que haya que corregir” y le ha dará una nueva oportunidad de profundizar la ampliación de derechos y la presencia fuerte del Estado en la economía y en el día a día de las familias.

Si gana Scioli quiere decir que la gente no es estúpida, al menos la mayoría, quiere decir que no van como kamikazes a inmolarse frente a una cara canchera y bonita que esconde detrás lo peor del neoliberalismo salvaje, el ajuste y el retroceso a los 90 o incluso más atrás, quiere decir que la gente prefiere esto que tiene –con sus cientos de errores- antes que salir corriendo a cambiar todo sin la garantía de nada. Que prefiere, como dirían popularmente, “pájaro en mano antes que cien volando” o “mejor malo conocido que bueno por conocer”.

Si gana Scioli el pueblo no se equivoca.

 

Gana Macri

Si el candidato de Cambiemos es finalmente electo presidente será porque la gente se hartó de las cadenas nacionales, se hartó de la mentira del Indec y de tener una inflación galopante todos los meses, se hartó de la risa fanfarrona del impresentable de Boudou y se hartó de escuchar todos los días a Aníbal Fernández tratando de convencer –con una cara más dura que el zafiro- que el sol es verde, el cielo es rosado, que las vacas vuelan y que la inseguridad es una sensación inventada por Clarín y TN.

Si gana Cambiemos es porque la gente quiere un tiempo de paz, quiere dejar atrás la grieta y volver a intercambiar opiniones, más o menos, sin terminar a las trompadas o distanciándose para siempre de sus seres queridos.

Si gana Macri es porque el ciudadano argentino ya se cansó de Luis D’elia, de Milagro Sala, de Hebe de Bonafini y de 6 7 8. Se cansó de los multimillonarios Lázaro Báez y Cristóbal López –que no cuentan la guita, sino que la pesan-, se cansó del estress que significa escuchar todos los días la justificación del dólar fuera de su precio real, el vaciamiento de las reservas del banco central, el deterioro de las economías regionales, la pelea con los medios críticos, con el campo, con los fondos buitre, con la justicia, la impunidad y la corrupción.

Si gana Cambiemos, quiere decir que la gente –la mayoría del pueblo- quiere de verdad cambiar, no aguanta más, y no le cree a Scioli eso de que se viene el ajuste, eso de la campaña del miedo, eso de que volvemos a los 90 y solo él tiene la receta secreta para conducir al país como lo hacía con la lancha. O tal vez la gente tiene memoria y en los 90 no estaba tan mal, con un peso igual a un dólar iba a Encarnación y volvía con los bolsos llenos, los juguetes chinos eran baratísimos, tal vez el miedo a los años 90 fue solo un relato inventado por el kirchnerismo donde se instaló que esos años fueron una catarata de mierda que bañaba todos, pero tal vez no fue así, o la gente no lo recuerda así.

Si gana Macri, el pueblo no se equivoca… tampoco.

 

El que pierde no se equivoca y el que gana no es la salvación

Cualquiera sea el resultado del balotaje, difícilmente veamos una diferencia que supere los 10 puntos de un eventual 55%-45%, considerando solamente los votos positivos. No habrá un triunfo aplastante de ninguno de los dos.

El que gane tendrá el apoyo de poco más de la mitad de los argentinos y el resto tendrá que mirar la TV de reojo con su peor cara de culo. Pero el que gane no se llevará todo, solo el 60% para hacer números redondos, quiere decir que hay un 40% que prefiere el otro modelo, sea cual fuera.

Si Gana Scioli, tendrá un 40% del electorado en contra, que no querrá saber más nada con “el modelo” ni con la continuidad. Y si gana Macri también tendrá cerca de un 40% que no quiere verlo ni en figurita y no quiere saber nada del ajuste, de volver a los 90, ni al Fondo Monetario Internacional.

Gane quien gane, el vencedor no será dueño de la verdad, porque cuatro de cada diez no lo querrán como su próximo presidente. Y pierda el que pierda, tampoco será un paria inútil y despreciable, porque cosechará el apoyo de un 40% de la población que creyó que era la mejor alternativa para este tiempo de la Argentina que se viene.

Gane Macri o gane Scioli, el pueblo no se equivoca.

 

(*) Periodista, director de Misiones Opina

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *