Preocupa la proliferación de basurales ilegales en Posadas
Espacios que fueron destinados al depósito de restos de poda, con el tiempo se convirtieron en basurales a cielo abierto; vertederos de restos de comidas, plásticos de todo tipo, cubiertas, pilas y baterías altamente contaminantes, hasta animales muertos. Algo que perjudica directamente a quienes residen en áreas lindantes, inmersos entre olores nauseabundos, pero que además se ven obligados a beber el agua que llega de pozos perforados contaminados.
En la capital provincial, el circuito general de la basura domiciliaria va desde la Transferencia de residuos que funciona en el paraje San Isidro hasta la Planta de Relleno Sanitario ubicada en Fachinal.
Algunos espacios que el ejecutivo municipal había cedido para tirar los restos de poda se convirtieron en basurales, donde proliferan insectos y alimañas contribuyendo a la propagación de virus y enfermedades como el cólera y el dengue, consecuencia de la acumulación de desechos de todo tipo, una situación altamente insalubre que carece de control.
En diferentes momentos y lugares, estas situaciones fueron denunciadas por concejales, ante la aparición de nuevos espacios destinados al depósito de desechos en diferentes puntos de la ciudad, alejados de la zona urbana, pero perjudicando a los vecinos de las periferias y atentando contra la salud de los mismos.
Los vecinos de los barrios Cocomarola Oeste, Cocomarola Este y lindantes al cruce de avenida Cocomarola y calle 210, el mes pasado reclamaron la falta de control de la Municipalidad sobre este predio que fue destinado a desechos de poda en abril de 2018.
Según el defensor del pueblo, Alberto Penayo, sobre la avenida 210 se pueden observar 1200 metros de basura: perros podridos, escombros, cubiertas, entre otros residuos dispersos.
Para hacerle frente a esta problemática, el concejal Martín Arjol presentó un proyecto y pedido de informe sobre las medidas adoptadas para controlar qué tipos de desechos se depositan en el lugar, ya que están violando la cláusula que fijaba este espacio como exclusivo para restos de poda.
En el lugar, los camiones municipales depositan desde restos de comidas, hasta pilas, baterías, cartones, basuras domésticas, sin control alguno. Los vecinos de los barrios aledaños realizan reclamos constantemente, sin embargo, continúan sin obtener respuestas.
El proyecto presentado por Martín Arjol argumenta: “Los basurales a cielo abierto suelen ser focos infecciosos de muchas enfermedades que contraen a diario miles de personas que habitan en sus inmediaciones”.
Sobre esto, el edil afirmó que “Las estadísticas arrojan que un gran porcentaje de las enfermedades provienen del medio ambiente, a través del contacto con roedores o animales domésticos infectados”, y aclaró que, entre las enfermedades que persisten están el cólera y el dengue.
Otro de los espacios criticado y denunciado por vecinos durante este año fue una zona comprendida en Nemesio Parma. “Efectivamente hay un nuevo basural que está ubicado detrás del CAPS, que en principio estaría pensado para restos de poda pero se ven todo tipo de residuos, contaminando la franja de población que se encuentra alrededor”, constató el concejal Pepe Pianesi.
Al tiempo que indicó que, según se pudo verificar, los vehículos que ingresan con restos de poda a depositar en el lugar, pertenecen a la Municipalidad de Posadas, pese a que se trata de un predio privado.
Lo mismo ocurrió en la zona conocida como “Paraje Ojo de Agua”, ubicado sobre la Ex Ruta N° 213. Durante el mes de marzo comenzaron a circular fotografías y reclamos de vecinos preocupados por la llegada de camiones con identificación de la Municipalidad de Posadas descargando residuos a cielo abierto, sobre la tierra y sin los recaudos necesarios para la protección del ambiente y para evitar la contaminación de los cursos de agua cercanos.
Para resolver estos casos, el concejal Pianesi realizó una solicitud que ingresó mediando el derecho a la libre información ambiental, establecido en el artículo 16, segundo párrafo, de la Ley 25.675.
La basura en cifras
Según el censo realizado en el año 2010 en la ciudad de Posadas, la población total excede las 275 mil personas y cada una produce, en promedio más de un kilo de basura diariamente.
En este sentido, se calcula que la capital misionera produce 300 toneladas diarias de residuos domiciliarios (que son depositados en el relleno sanitario en Fachinal), además de 110 residuos voluminosos y 8.500 toneladas anuales de restos de poda.
La situación se agrava ante la carencia de un sistema de separación de los residuos y posterior reciclaje.
Si bien el 5 de abril, el intendente Joaquín Losada llamó a licitación para la compra de una planta de separación, clasificación y reciclaje de residuos, por el momento no hubo avances sobre la medida.
La iniciativa y adquisición de equipamientos representaría una inversión de entre 8 a 10 millones de pesos.
Cabe recordar que en el último tiempo, Posadas adhirió al programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), en el marco del cual se planteó la construcción de la Planta de Reciclado en el municipio. Si bien aún no está construida, sería una realidad encaminada y reciclaría hasta el 70% de los residuos que produce la ciudad, los cuales estarán destinados a la generación de energía alternativa.

Esta última fotografía fue tomada durante la primera semana de diciembre a pocas cuadras de la culminación de la avenida 147 del barrio Itaembé Miní.




