Postura de productores

“No son bienvenidos”: yerbateros reciben con una dura carta a Milei por la desregulación

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Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

Las principales organizaciones de productores yerbateros de Misiones prepararon una carta dirigida al presidente Javier Milei y a su equipo de Gobierno, en la que cuestionan duramente las políticas aplicadas sobre la economía yerbatera y advierten por el impacto que la desregulación está teniendo sobre productores, tareferos y las economías de los municipios del interior.

El documento, fechado el 1° de septiembre y firmado por representantes de cinco organizaciones del sector, fue elaborado en la previa de la llegada de Milei a Puerto Iguazú y plantea un mensaje directo al Presidente: “No son bienvenidos a la Tierra de la Yerba Mate”.

La carta lleva las firmas de Julio Petterson, de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte; Hugo Sand, de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones; Antonio Franza, de la Asociación de Productores Yerbateros y Tareferos del Alto Uruguay; Jorge Skripczuk, de la Asociación Civil Impulso Yerbatero; y Salvador Torres, del Movimiento Agrario de Misiones.

“Sus políticas están destruyendo esta economía regional”

Los productores sostienen que las medidas económicas del Gobierno nacional están provocando un deterioro de una actividad que durante décadas fue uno de los principales motores económicos y sociales de Misiones.

“Nobleza obliga, lo primero que tenemos que decirles es que no son bienvenidos a la Tierra de la Yerba Mate por una razón muy clara: sus políticas están destruyendo a esta economía regional que durante 100 años dignificó, dinamizó, generó crecimiento y desarrollo para miles de familias”, expresa el documento.

Las organizaciones cuestionan particularmente la aplicación de la política de desregulación y rechazan el argumento de que el libre funcionamiento del mercado generaría mayor competencia y mejores precios.

Según sostienen, en una cadena con altos niveles de concentración, la eliminación de regulaciones no produjo el efecto esperado, sino que permitió —según su planteo— un incremento de los márgenes de las grandes empresas en detrimento de productores, trabajadores rurales y consumidores.

La hoja verde, por debajo de los costos

Uno de los datos centrales que presentan las organizaciones es el precio actual de la hoja verde.

De acuerdo con el documento, la materia prima se está pagando entre $180 y $285 por kilo, en la mayoría de los casos con pagos mediante cheques a 90 o 120 días o incluso plazos mayores.

Los productores sostienen que ese valor representa alrededor del 50% del costo de producción y que, por lo tanto, la actividad se vuelve económicamente inviable para quienes trabajan en las chacras.

El documento apunta directamente a la eliminación de los valores mínimos de referencia que establecía el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

“Dejaron a los productores sin un precio de referencia”, sostienen las organizaciones, que consideran que esta situación profundizó el deterioro de los ingresos de los colonos.

Costos que suben y productores que quedan como “variable de ajuste”

Mientras los valores de la materia prima se mantienen deprimidos, los productores denuncian que los principales costos de producción continúan aumentando.

La carta menciona particularmente el combustible, los fertilizantes, la energía, el laboreo y el transporte de la hoja verde desde las chacras hasta los secaderos.

Según el documento, la inflación de los insumos supera el 90% interanual y obliga a los productores a cosechar cada vez más kilos para poder cubrir los costos laborales y operativos.

“Mientras los costos de cosecha, flete e insumos trepan, los valores pagados al productor en el secadero se han deprimido, convirtiendo a la chacra en la principal variable de ajuste de la cadena”, advierten.

Advierten por una caída de la cosecha

Otro de los indicadores incluidos en el documento es la evolución de la cosecha.

Las organizaciones aseguran que la falta de rentabilidad provocó un desplome superior al 11% en la cosecha de hoja verde durante los primeros siete meses de 2026.

Entre enero y julio, según los datos consignados en la carta, se recolectaron 71,5 millones de kilos menos de hoja verde que durante el mismo período del año anterior.

Para los productores, la caída del volumen cosechado es una consecuencia directa de la falta de rentabilidad y constituye una señal de alarma para el futuro de la actividad.

También cuestionan el costo laboral

La crisis, según el documento, tiene además un fuerte impacto sobre la contratación de trabajadores rurales.

Las asociaciones ponen como ejemplo el costo de la Corresponsabilidad Gremial y aseguran que la tarifa sustitutiva del convenio se quintuplicó en términos reales.

Según los números incluidos en la carta, el costo pasó de un promedio de $13 por kilo en 2023 a casi $44 en 2026, mientras simultáneamente cayó el precio recibido por el productor por la hoja verde.

Para las organizaciones, esta combinación profundiza la asfixia financiera de las chacras y termina afectando también la generación de empleo rural.

Reclamo por el desmantelamiento del INYM

Otro de los puntos centrales del documento es el cuestionamiento al debilitamiento de las estructuras del Instituto Nacional de la Yerba Mate.

Los productores denuncian el desarme de áreas como Técnica, Registro y Fiscalización y la eliminación de resoluciones históricas del organismo.

Según sostienen, estas medidas no solamente afectan la capacidad de regulación de la cadena, sino también los controles vinculados con la calidad, higiene y salubridad de la yerba mate que llega a los consumidores.

En el cierre del documento, las organizaciones anticipan que continuarán trabajando para recuperar las facultades del INYM.

“Seguimos trabajando para recuperar todas las facultades del INYM y hacer que los próximos cien años de la yerba mate sean virtuosos, sobre todo para los sectores más vulnerables”, expresan.

Un mensaje directo al Presidente

La carta no se limita a un diagnóstico económico. También constituye una advertencia política frente a la presencia de Milei en Misiones.

Las organizaciones sostienen que la crisis yerbatera ya no puede ser considerada solamente un problema sectorial y advierten que sus consecuencias se extienden a los municipios y a toda la economía regional.

“El desplome de los precios de la hoja verde por debajo de los costos de producción y la fuerte caída del volumen de cosecha tienen su correlato en cada uno de los municipios de Misiones”, señalan.

El documento concluye con una definición de fuerte contenido político: “No hay mal que dure 100 años”, acompañada de una reivindicación de la identidad productiva de Misiones y del compromiso de las organizaciones para recuperar las herramientas de regulación de la actividad.

La intención de los productores es hacer llegar el planteo al Presidente durante su visita a Puerto Iguazú, en un contexto de creciente tensión por la situación de la yerba mate y por las políticas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional.

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