La renovación baila al ritmo de Macri
Por Luis Huls*

El cambio de Gobierno motorizó cambios en las relaciones entre los organismos de Misiones y los organismos nacionales, ahora manejados por funcionarios del macrismo. Su carácter y actitud es muy diferente a la que tenían los kirchneristas hasta el 10 de diciembre pasado.
Las ganas de sepultar definitivamente en el olvido al kirchnerismo y sentenciarlo al ostracismo político llevan al funcionariato de Cambiemos a buscar y revelar por todos los medios posibles las innumerables irregularidades y "los chanchullos" de la gestión anterior.
Es así que, en esa lógica, el jueves 2 de junio se publicó el informe "El Estado del Estado", que es una especie de diagnóstico de la Administración Pública Nacional en diciembre de 2015, área por área. La principal conclusión es que en la década K el Estado incrementó su tamaño y también sus recursos, pero mejoró menos de lo esperable su capacidad de proveer bienes públicos a la ciudadanía.
El afán por denunciar irregularidades y desaparecer políticamente al kirchnerismo llegó hasta Misiones donde los organismos que manejaron la mayor cantidad de dinero proveniente de la Nación deberán presentar minuciosos informes (algunos ya lo hicieron) detallando peso por peso a donde fueron a parar los cientos de millones que llegaron en los últimos años.
Sin duda, el principal organismo en la mira es el Iprodha, ente que tuvo que afinar el lápiz y poner la calculadora a trabajar para presentar sus gastos de la manera más transparente posible y permitir que la auditoría encarada por la Nación llegue a buen final. Este tema será uno de los puntos centrales del encuentro que se prepara entre el Gabinete Provincial y el Gabinete Nacional para fines de mes (todavía sin fecha cierta). Toneladas de billetes llegaron en forma de planes de vivienda en los últimos años y el macrismo desconfía que parte de esos dineros fueron malgastados o terminaron en hechos de corrupción. La renovación baila al ritmo del macrismo, pero es el baile que le permite bailar con el poder.
El detonante que generó la desconfianza fue el caso "Milagro Sala". Cuando explotó la polémica en Jujuy y se descubrió que no estaría la cantidad de casas que debería estar, la Nación cerró el grifo a todas las provincias por igual.
El Iprodha, en la última década, ha sido uno de los organismos más prolijos del gobierno misionero, con un fluido manejo de recursos y aceitados mecanismos de control y administración. Por ello creen que la auditoría no reflejará graves irregularidades. Para la Renovación es imprescindible superar este paso de baile. De lo contrario, los millones no volverán a aparecer. Por eso están ansiosos en ser auditados y mostrar que hicieron bien los deberes, que aprendieron los pasos del baile.
El Ministerio de Hacienda es otro organismo en la mira. El titular Adolfo Safrán trabaja a contrarreloj emprolijando los números para cuando llegue el momento clave. Algunas partidas ya fueron rendidas. No es casual que prácticamente todos los funcionarios nacionales que vienen a Misiones son llevados "casi a los empujones" a ser testigos de las obras en el barrio Itaembé Guazú. Con esa demostración de "trabajo" la renovación quiere volver a ganar la confianza del macrismo y aceitar el camino de los billetes nuevamente hacia esta región.
Trascendió también que el Ingenio Azucarero, dependiente del IFAI, la Unidad Ejecutora (responsable del Plan Jatropha y de cientos de perforaciones), el Ministerio de Gabinete (por diversos planes que bajó Ricardo "Pelito" Escobar), la subsecretaría de Obras Públicas son otros organismos que están en la mira de los auditores de la Nación.
Si los "sabuesos" encuentran irregularidades graves, no hay dudas que lo harán saber a todo el país como une nueva muestra de la corrupción K que gobernó durante los últimos diez años. Pero si no encuentran nada, y además la renovación le ofrece condiciones favorables para negocios y respaldo político, posiblemente se vuelva a repetir la situación de los últimos años, donde la Renovación fue el principal socio del gobierno nacional, desplazando de ese rol al kirchnerismo local. En otras palabras, así como la Renovación fue el principal aliado del kirchnerismo desplazando al Frente para la Victoria de Misiones, su intención ahora es hacer lo mismo con el Gobierno nacional, convirtiéndose en su principal socio en la provincia, desplazando de ese lugar al Frente Cambiemos que lo integran los muchachos del PRO y sus socios del radicalismo, entre otros socios menores.
Queda muy claro que la renovación no acepta, no le gusta y no quiere ser oposición. Estuvo cómoda en su rol de "aliado político" del kirchnerismo y quiere repetir ese papel con el macrismo, disimulando diferencias y agigantando coincidencias, para mostrarse negociando mano a mano con el poder central, un gesto que le enrostra lo más que puede a los integrantes de Cambiemos en Misiones.
La estrategia no oculta el "vale todo" de un partido político que maneja el poder a la perfección y que está acostumbrado a sentarse en la mesa chica, donde se reparte la torta. La renovación se acomoda. Usa la teoría del agua en el vaso, siempre se acomoda.
Ahora entabló la relación directa con Macri, desplazando a los referentes del oficialismo nacional en Misiones, y se sienta en la cocina del poder y los negocios. Apenas deja participar a los opositores en la sugerencia de algunos temas. Sigue manteniendo esa ambición de poder y de caja que lo vuelve un partido mezquino que no comparte el poder y mucho menos la caja. Sin caja no puede mantener la enorme estructura, las prebendas y su forma de hacer política.
Los de Cambiemos, relegados de la cocina o de la pista de baile, no muestran demasiado pataleo, mas allá de que también toman decisiones, sugieren empresas, designan personal. Por ahora, mas allá de que es pronto, no empezaron a mostrar fuertes ambiciones de poder.
Para Cambiemos es un trauma que le está costando superar y le incomoda. Están desorientados y vacilan dudando qué acción realizar. Ya pasaron seis meses y hasta ahora la renovación ha tomado las iniciativas, ha marcado el paso y está manejando el ritmo del baile. La única reacción del PRO fue la denuncia de "ñoquis" en la EBY y el traspaso de la Reserva San Juan a la Nación, muy poco para un partido que realmente quiere desplazar del poder a la enquistada renovación.
Habrá que esperar si Cambiemos reacciona -junto con la prometida mejora económica- en el segundo semestre del año y se perfila como alternativa de cara a 2017, donde se renovarán concejos deliberantes, bancas de diputados provinciales, nacionales y los tres senadores nacionales, un desafío muy competitivo de cara a la gran final del "Bailando" que será en 2019, donde la música y la pista, seguramente, serán diferentes.
Periodista- Director de Misiones Opina*
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