Los libertarios hacen escuela
Por Luis Huls*
La visita de Karina Milei dejó material de sobra para los chistes. En redes sociales aparecieron enseguida las cargadas: que en vez de una escuela de dirigentes tendría que inaugurar una escuela de repostería; que iba a enseñar a hacer tortas; que el curso sería para fabricar "Adornis". Los memes hicieron lo suyo.
Pero, entre tanta ironía, quedó tapada una noticia bastante más interesante: y es que La Libertad Avanza decidió abrir una escuela para formar dirigentes.
Después podemos discutir todo lo demás. Podemos cuestionar el ajuste, las promesas incumplidas, la economía que todavía no terminó de despegar, los escándalos que empezaron a rodear al Gobierno o cualquier aspecto de la gestión de Javier Milei. Todo eso es parte de la discusión política.
Lo que cuesta encontrar hoy es otro partido que esté haciendo algo parecido.
Porque el mensaje que dejó Karina Milei fue bastante honesto. La Libertad Avanza sabe perfectamente lo que es: un partido chico, nuevo, improvisado en muchos aspectos, que llegó al poder con dirigentes sin experiencia, candidatos desconocidos, oportunistas que se subieron al fenómeno libertario y también varios viejos zorros de la política que cambiaron de camiseta apenas apareció un sello con chances de ganar.
En vez de esconder ese problema, decidieron reconocerlo: quieren formar dirigentes, quieren bajar una doctrina, quieren que todos hablen el mismo idioma político.
Quieren que el que salga a defender el modelo de Milei entienda primero qué está defendiendo y no se limite a repetir frases hechas en televisión o a escribir consignas en X.
Karina incluso dijo una frase que pasó casi desapercibida. Afirmó que no quiere que sus dirigentes se muevan "como una manada". Quiere que estudien las ideas de la libertad antes de salir a militarlas.
En otras palabras, La Libertad Avanza intenta dejar de ser un fenómeno electoral para convertirse en un partido político que perdure en la historia Argentina y sobreviva al propio Javier Milei.
Es una apuesta osada, ambiciosa, pero extremadamente inteligente. ¿Por qué? Porque no lo están haciendo ninguno de los otros partidos tradicionales.
Porque muchos eligieron burlarse de la escuela libertaria, pero hace años que dejaron de formar dirigentes.
El radicalismo alguna vez tuvo institutos de formación política. Hoy sigue tratando de descubrir quién es y para qué existe.
El PRO nació para renovar la centroderecha, terminó sin identidad propia y finalmente fue absorbido por el propio fenómeno Milei.
El peronismo nacional y provincial pasó años convencido de que formar dirigentes era lo mismo que formar militantes. El relato terminó ocupando el lugar del debate de ideas y hoy cuesta encontrar una renovación generacional que entusiasme incluso a sus propios votantes.
En el gobierno de Misiones tampoco sobran ejemplos.
La Renovación construyó probablemente la maquinaria electoral y de gestión más eficiente de la provincia. Pero nunca hizo de la formación política una prioridad, ni siquiera una acción marginal. Después de 22 años comenzó con las famosas "Previas" que fueron reuniones donde Carlos Rovira analizaba la coyuntura, fijaba posición y ordenaba el tablero. Eran espacios de conducción política, no una escuela de cuadros.
Y quienes hoy hablan de construir un nuevo espacio, quienes están en el Poder Ejecutivo, tampoco explicaron todavía cuáles serán las ideas que lo van a sostener. Se habla bastante de dirigentes, de estructuras y de candidaturas. Mucho menos de doctrina o formación. ¿Cómo se sostiene algo que no se sabe qué es?
Los partidos en general y la Renovación en particular dejaron de formar dirigentes cuando creyeron que ganar elecciones era lo único importante, que después se arreglaba sobre la marcha, como se pueda.
Mientras hubiera votos, cargos y poder, parecía alcanzar. Y durante muchos años alcanzó. Hasta que la sociedad cambió.
Mientras la política seguía discutiendo listas y lugares, apareció un panelista de televisión insultando a toda la dirigencia y terminó sentado en el sillón de Rivadavia.
Y una mujer que hacía tortas artesanales terminó construyendo de cero y conduciendo el partido político que hoy gobierna la Argentina.
Algo pasó en el medio.
Y probablemente ese "algo" tiene mucho ver con los enormes vacíos que dejaron los partidos tradicionales.
Abrir una escuela de dirigentes, por supuesto, no garantiza nada: No garantiza buenos funcionarios, no garantiza honestidad, no garantiza capacidad, ni siquiera garantiza ganar elecciones.
Pero sí demuestra que alguien entendió algo que muchos otros parecen haber olvidado: las ideas también se estudian, se enseñan y se transmiten.
Los demás harían bien en dejar de reírse un rato.
Porque si siguen subestimando al fenómeno libertario mientras continúan sin formar dirigentes, sin discutir ideas y sin construir nuevos liderazgos, es muy probable que 2027 los encuentre exactamente igual que hoy: mirándose entre ellos, hablando para ellos mismos y preguntándose, otra vez, por qué la sociedad volvió a elegir otra cosa.
*Director de Misiones Opina
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Osvaldo Alfredo Navarro says:
buen análisis de una realidad
Omar Olsson says:
Para pensarlo, analizarlo y si amerita actuar en consecurncia
Omar Olsson says:
Para pensarlo, analizarlo y si amerita actuar en consecuencia
Walter says:
La Renovación formó muchos dirigentes y estableció una doctrina clara. La mayor autonomía posible, desendeudamiento, misionerismo ( pensar en nosotros antes q en Bs As), etc. Lo q cambio fue la ideología de la conducción. Y ahí, cuesta contradecir lo q militamos, enseñamos, aprendimos durante tantos años. El resultado está a la vista
Gregorio says:
muchos estamos en una dura coyuntura, pues se presenta un tiempo de elección política, donde debemos elegir quienes conducirán nuestra sociedad… el desierto de opciones serías es apabullante.
así que está movida es sumamente oportuna….
Koki says:
Coincido con Walter, me parece que la Renovación tenía ideas bastante claras, el misionerismo (defender lo nuestro, lo de los misioneros ), evitar la perpetuación en el poder (renovación), la transversalidad (peronistas, radicales, independientes), y nos fue muy bien durante muchos años, pero paulatinamente comenzó a desviarse de sus objetivos, lo que era una conducción compartida Rovira- Closs. pasó a ser decisión exclusiva de Rovira, se dejó de lado a los dirigentes territoriales, apareció la Renovación Neo, mucha gente que nunca caminó un barrio, que no conoce las necesidades de los misioneros, fueron parte de la nueva dirigencia, y ahora con éste gobierno nacional, pasó a ser cómplice de todo el desguace del Estado, votándole todo a Milei, en contra los productores locales, jubilados, trabajadores, discapacitados, empleados públicos, estudiantes (no era que defendiamos a los misioneros?? O los jubilados, discapacitados, estudiantes, no hay misioneros entre ellos??) Cambió la forma de conducir, y cambió todo….