La economía de Milei
La copa volvió a caer en enero y profundiza el ahogo financiero de Provincias
La recesión económica nacional volvió a golpear de lleno a las provincias en el inicio de 2026. En enero, las transferencias automáticas de recursos de la Nación a las jurisdicciones subnacionales registraron una caída real interanual del 6,7%, marcando un nuevo retroceso en un contexto de fuerte contracción de la actividad, caída del consumo y deterioro de la recaudación.
El dato surge de un informe de la consultora Politikon Chaco, elaborado en base a cifras oficiales de la DNAP y ajustado por inflación. El relevamiento confirma que las 24 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sufrieron bajas reales en sus ingresos por coparticipación, reflejando el impacto directo de la recesión sobre los recursos públicos.
Misiones, entre la caída de recursos y la recesión
En el caso de Misiones, la caída de las transferencias automáticas se inscribe en una tendencia generalizada que afecta a todo el país, pero que golpea con mayor fuerza a provincias con economías regionales dependientes del consumo interno, el comercio y la producción primaria.
La merma real de fondos nacionales se da en simultáneo con un escenario económico adverso: ventas en baja, caída del consumo, aumento de la mora en la cadena de pagos y dificultades crecientes para sostener el empleo. En este contexto, la reducción de recursos coparticipables limita el margen de maniobra de la Provincia para sostener políticas públicas, asistir a los municipios y amortiguar el impacto social de la crisis.
Según el informe, Salta (-4,3%) y Buenos Aires (-5,5%) mostraron las bajas más leves, mientras que Tucumán y CABA registraron los descensos más profundos, con caídas del 8% real interanual. Misiones quedó dentro del amplio grupo de provincias que sufrieron retrocesos significativos, confirmando que el deterioro fiscal es generalizado.
Un problema estructural que se agrava
El informe de Politikon Chaco advierte que la coparticipación tuvo una performance débil, apenas atenuada por el aporte de leyes especiales y la compensación del Consenso Fiscal, que lograron moderar levemente la baja, pero sin revertir la tendencia negativa.
La explicación de fondo está en la profunda recesión económica, que reduce la recaudación de impuestos clave como IVA y Ganancias, principales fuentes de los fondos que se distribuyen automáticamente a las provincias. Con menos actividad económica, menos consumo y menos producción, el flujo de recursos hacia los distritos se achica mes a mes.
Para Misiones, esta situación implica un doble desafío: sostener el funcionamiento del Estado provincial y, al mismo tiempo, acompañar a sectores productivos y sociales cada vez más golpeados por la crisis nacional. Con recursos en caída y demandas en aumento, el escenario fiscal se vuelve cada vez más estrecho.
Un 2026 que arranca cuesta arriba
El retroceso del 6,7% real en enero confirma que el 2026 comenzó con señales negativas para las finanzas provinciales, sin indicios de una recuperación inmediata. Mientras la economía nacional sigue en recesión, las provincias enfrentan un escenario de ajuste silencioso, con menos fondos disponibles y mayores presiones sobre el gasto.
En Misiones, donde el impacto de la crisis se siente con fuerza en el comercio, la industria y el empleo, la caída de la coparticipación vuelve a encender luces de alerta sobre la sostenibilidad de los recursos y la necesidad de sostener políticas propias en un contexto cada vez más adverso.
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