Fiscalía pidió 11 años de prisión
Irá 8 años preso por asesinar a su compañero en una ronda de tragos
El Tribunal Penal Dos de Posadas condenó ayer a 8 años de prisión a Roberto Carlos Paiva, un agricultor de 58 años que llegaba a instancia de debate oral y público como el responsable de la muerte de su compañero de trabajo Gregorio Benítez Giménez, un ciudadano paraguayo que fue ultimado en agosto de 2023 de una puñalada en el pecho durante una ronda de tragos en Hipólito Yrigoyen.
La pena no fue coincidente con el pedido del fiscal Vladimir Glinka, quien minutos antes y, durante los alegatos, había solicitado 11 años por el delito de homicidio simple.
La última jornada de debate, a cargo de los jueces César Yaya -presidente-, Gregorio Busse y Martín Rau, tuvo en primera instancia la etapa de alegatos finales de las partes. Quien tomó inicialmente la palabra fue el representante de la parte acusatoria en el proceso, quien remarcó: “Tenemos una acción típica de homicidio simple”.
Acto seguido, Glinka expuso los argumentos que fundaron su pedido ante los miembros del tribunal y en el que sostuvo que para la fiscalía no existieron dudas de la responsabilidad penal que tuvo el encartado en el caso.
A su vez, rechazó de plano la posibilidad de declarar un estado de inconciencia o inumputabilidad para el acusado ante la falta de elementos para acreditar dicha cuestión, como así también la versión de una fuerza contrapuesta que se haya ejercido durante un forcejeo entre víctima y víctimario como instancia previa a la estocada letal. A lo que también remarcó que tampoco se pudo comprobar en el expediente.
“Tenemos una puñalada, que el imputado no niega haberle asestado, tenemos una causa de muerte, y que esa puñalada, que según el doctor Heredia fue la que le causó la muerte a la víctima. Tenemos también que la víctima no tiene otra lesión más que la que tenía en el pecho y que le afectó el pulmón”, añadió el fiscal sobre el aporte testimonial del médico forense que intervino en el caso.
También echó por tierra cualquier intento defensivo de plantear una legítima defensa al indicar que Paiva no registraba ninguna lesión tras ser examinado por el médico policial que lo vio después de su detención. E incluso, remarcó que sería interesante demostrar por parte de la defensa cómo una persona pudo haber provocado dos golpes en la espalda con un hacha sin que pueda ser advertida luego en el examen médico.
Discusión y muerte
Según consta en el expediente, efectivos de la comisaría de Hipólito Yrigoyen fueron advertidos sobre el hecho cerca de las 2.45 del 9 de agosto de 2023, en una plantación de pinos en cercanías del kilómetro 95 de la ex ruta nacional 12. Inmediatamente una comisión fue hasta el lugar a verificar lo sucedido.
Benítez se hallaba tendido en el piso, sin signos vitales. A simple vista presentaba una herida punzocortante en el pecho. Los demás implicados estaban a su lado y se pudo establecer que todos realizaban trabajos de raleo para el dueño del campo y estaban acampando en una precaria casilla.
En el sitio Juan Ramón Báez, hermano de la víctima - aunque de distinto apellido - expresó que todos estaban bebiendo alcohol luego de una largo sábado de trabajo. En determinado momento su hermano y Roberto Carlos, quien tiene domicilio en Santo Pipó, salieron de la casilla.
En esa instancia, empezó una acalorada discusión que terminó en el peor de los finales.
Con todos estos elementos, el sospechoso fue detenido de forma inmediata y se incautó el cuchillo con el que se habría concretado el homicidio.
En aquel momento, la médica policial Gabriela Raban intervino e informó que Benítez falleció debido a una “muerte traumática por herida de arma blanca en la zona pectoral, de aproximadamente 5 a 7 centímetros”.
Fuente: El Territorio
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