Crisis Productiva
Empleados despedidos del INYM eligieron delegados gremiales: denuncian persecución
Por Mónica Gómez*
Trabajadores despedidos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), afiliados a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), realizaron este lunes el proceso eleccionario de delegados sindicales en Posadas. La jornada se desarrolló pese a la negativa del organismo a reconocer a ATE como representación gremial y en un contexto marcado por despidos que los empleados califican como arbitrarios, prácticas antisindicales y un progresivo desmantelamiento del instituto.
La secretaria general de ATE Misiones, Miriam López, explicó que el proceso electoral fue comunicado en tiempo y forma al INYM y a los ministerios de Trabajo de la Nación y de la Provincia, cumpliendo con los plazos y requisitos que establece el estatuto sindical.
“El acto eleccionario nunca fue declarado nulo, por lo tanto no se puede suspender. Si el INYM se niega a reconocerlo, nosotros igual tenemos la obligación de garantizar el derecho de los trabajadores a elegir a sus delegados”, sostuvo.
Ante la imposibilidad de realizar la votación dentro del organismo, ATE instaló un gazebo sobre la vereda, donde los trabajadores emitieron su voto entre las 10.30 y las 14 horas. Allí se eligieron cuatro delegados, de acuerdo con la cantidad de afiliados existentes.
López denunció además un clima de hostigamiento sostenido hacia los trabajadores: “Hubo aprietes durante mucho tiempo. Se decía abiertamente que podían afiliarse, pero no a ATE. Eso es un ataque directo a la libertad y a la democracia sindical”.
Despidos sorpresivos y sin causa
Durante la jornada también tomaron la palabra Paula Hassan Lezcano, Pamela Vigo y Sabine Netter, tres de los 21 trabajadores despedidas del INYM a fines del año pasado. Coincidieron en describir las desvinculaciones como “completamente arbitrarias, infundadas y sorpresivas”.
“Fue tan inesperado que en uno de los sectores estaban organizando un almuerzo de cierre del año laboral y, de repente, nos llamaron con un escribano para notificarnos los despidos”, relataron.
Una de las trabajadoras despedidas tenía 21 años de antigüedad y ninguna sanción en su legajo. “Ese día vine a trabajar como siempre. Cumplíamos funciones, teníamos responsabilidades claras y trayectoria dentro del instituto”, señaló Netter con lágrimas en los ojos.
Las ex empleadas remarcaron que 15 de las 21 personas despedidas estaban afiliadas a ATE y que la afiliación se produjo en el marco del contexto nacional actual. “Un mes y medio después de afiliarnos, nos echaron. Nunca hicimos paro, nunca dejamos de trabajar. Incluso las capacitaciones las hacíamos fuera del horario laboral”, afirmaron.
Elección de delegados y miedo puertas adentro
Las trabajadoras destacaron que la elección de delegados se da en un clima de temor dentro del organismo. “Hay compañeros que siguen afiliados y que todavía no se animan a venir a votar. El miedo es real”, señalaron.
“Nosotras hoy estamos afuera y nuestra pelea es judicial, pero los que siguen adentro también tienen que preguntarse qué instituto quieren y en qué condiciones quieren trabajar mañana. Hoy el miedo es constante”, advirtieron.
Reclamo por la restitución de las facultades del INYM
Más allá del conflicto laboral, las despedidas hicieron foco en un reclamo central: la restitución de las facultades del INYM como herramienta estratégica para la producción yerbatera.
“Cuando el instituto funcionaba con todas sus atribuciones, había control, acompañamiento y políticas concretas para los productores genuinos. Tal vez no alcanzaba para todos al cien por ciento, pero siempre había presencia del Estado ordenando el sector”, explicaron.
Advirtieron que la pérdida de funciones y la suspensión de programas históricos significaron un retroceso profundo. “Hoy no sabemos qué hay realmente a favor del productor. Se cortaron ayudas, se desarmaron equipos técnicos y se perdió el vínculo directo con el territorio”, señalaron.
En ese marco, denunciaron que las decisiones recientes del directorio evidencian un cambio de rumbo: “Al desmantelar áreas y despedir trabajadores con experiencia, el mensaje es claro: ahora manda la industria y no los productores, como ocurría años atrás”.
También defendieron el rol del INYM en el control del precio de la hoja verde. “Aunque muchas veces el valor se terminaba definiendo por laudo nacional, el instituto siempre trabajó para que ese precio se cumpla. Ese control hoy está seriamente debilitado”, afirmaron.
“Defender el INYM es defender la producción misionera”
Desde ATE y los trabajadores despedidos remarcaron que el conflicto no es solo gremial. “Acá se está discutiendo mucho más que una elección de delegados. Se está discutiendo qué modelo de producción queremos para Misiones”, sostuvo Miriam López.
Las ex empleadas coincidieron: “Defender al INYM es defender a la yerba mate, al productor y al trabajo. Sin un instituto con facultades reales, el sector queda completamente desprotegido”.
Finalmente, advirtieron que los despidos, la pérdida de funciones y la incertidumbre sobre el futuro del organismo configuran un escenario alarmante. “No se puede trabajar ni producir con miedo. Y mucho menos sostener una economía regional sin herramientas que la respalden”.
*Periodista agropecuaria
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Facundo says:
El 80 % del empleo en misiones está en cabeza del estado. Es una locura