Venta en supermercados

El consumo se derrumba en Misiones y refleja la crisis en el bolsillo de las familias

4 min de lectura
Lectura por voz
Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

El consumo en Misiones atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. En febrero de 2026, las ventas en supermercados se desplomaron un 13,9% interanual en términos reales, marcando la caída más fuerte entre todas las provincias del país y dejando en evidencia el impacto de la crisis económica en el bolsillo de las familias.

De acuerdo a los datos de la Encuesta de Supermercados del INDEC, procesados por la consultora Politikón Chaco, las ventas en la provincia totalizaron $23.422 millones durante el segundo mes del año. Sin embargo, ese volumen no alcanzó a compensar la pérdida del poder adquisitivo, lo que se tradujo en una contracción sostenida del consumo.

El retroceso misionero no solo lidera el ranking nacional, sino que además duplica y hasta triplica la caída promedio del país, que fue del 3,1% interanual. Solo Tucumán se acerca a estos niveles de desplome con una baja del 13,2%, mientras que en la mayoría de las jurisdicciones las caídas fueron más moderadas e incluso algunas lograron leves mejoras, como Neuquén (+2,0%) y Formosa (+0,7%).

El panorama nacional muestra una tendencia clara: en 20 de las 24 provincias las ventas retrocedieron, en un contexto de enfriamiento del consumo que atraviesa a toda la economía. A nivel país, las ventas alcanzaron los $2,21 billones en febrero, pero continúan en terreno negativo en términos reales, reflejando la persistente pérdida de poder de compra.

En Misiones, el deterioro es aún más profundo y sostenido. La provincia acumula diez meses consecutivos de caída en las ventas, consolidando una tendencia descendente que también se refleja en el acumulado del año: en el primer bimestre, las ventas sumaron $48.729 millones, con una baja real del 10,7% respecto al mismo período de 2025.

Detrás de estos números hay un cambio marcado en los hábitos de consumo. Todos los rubros registraron caídas en febrero, con desplomes más pronunciados en sectores como Electrónicos (-18,7%), Limpieza y Perfumería (-16,8%) y Verduras y Frutas (-15,6%). Esto evidencia que los hogares ajustan cada vez más sus gastos, priorizando lo esencial y relegando otros consumos.

La situación en la calle confirma esta tendencia. Comerciantes de Posadas describen un escenario complejo, con una fuerte retracción del gasto. “El consumo está horrible”, sintetizó el empresario Carlos María Beigbeder, quien atribuyó la caída a la falta de ingresos en los hogares. “No le dan los sueldos a la gente y cada vez circula menos dinero”, explicó.
El impacto se siente especialmente en los rubros vinculados al esparcimiento, que son los primeros en ser recortados. Salidas, turismo o gastronomía pierden terreno frente a un consumo cada vez más limitado a lo básico, incluso con sustitución de productos por opciones más económicas.

La crisis también golpea al tejido comercial. El cierre de locales en el centro de Posadas se volvió una postal cada vez más frecuente. “Está muy oscuro el centro”, graficó Beigbeder, en referencia a la baja de persianas en distintas zonas. La caída de ventas, sumada al aumento de costos, pone en jaque la continuidad de muchos negocios.

A este escenario se suma una condición estructural propia de Misiones: la competencia con Brasil y Paraguay. Las diferencias de precios impulsan a muchos consumidores a buscar alternativas fuera de la provincia o a modificar sus hábitos para sostener el consumo.

En paralelo, el contexto nacional profundiza las dificultades. La caída del consumo interno, la suba de tarifas y el cierre de más de 25.000 PyMEs desde 2024 configuran un panorama adverso para la actividad económica. Aunque la inflación muestra cierta desaceleración, los ingresos no logran recomponerse al mismo ritmo, lo que mantiene la presión sobre los hogares.

Con el peor desempeño del país en ventas de supermercados y una tendencia negativa sostenida, Misiones refleja con claridad el impacto de la crisis económica en la vida cotidiana. El derrumbe del consumo no solo expone la fragilidad del mercado interno, sino también el desafío de recuperar el poder adquisitivo en un escenario aún incierto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *