Crisis y polémica

Comerciante contra Caputo por crisis de indumentaria: "no defiende el mercado interno"

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Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

Las declaraciones del ministro de Economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo, volvieron a generar ruido en un sector golpeado desde hace años: el comercio y la industria textil. Esta vez, la reacción llegó desde Posadas, donde el histórico comerciante Carlos Palombo no ocultó su malestar ante los dichos del funcionario, quien aseguró que “nunca” compró en Argentina porque “era un robo”.
La frase fue pronunciada durante una entrevista radial con Eduardo Feinmann en Radio Mitre, en un pasaje donde Caputo se refirió a la situación “brutal” que atraviesa la industria textil y cuestionó a los empresarios por haberse beneficiado, según su mirada, de la protección estatal. “Perjudica a los que menos tienen”, sostuvo el ministro antes de lanzar una afirmación que cayó como un baldazo de agua fría en el sector: “Yo no compré nunca en mi vida en Argentina, porque era un robo”.

Desde Misiones, la respuesta no tardó en llegar. En diálogo con el programa El Show de los Impactos, Palombo calificó las declaraciones como “agresivas” y describió el momento que atraviesa el comercio local como “lapidario”. Con más de medio siglo de trayectoria en el rubro textil, el empresario apuntó contra el tono y el mensaje del funcionario nacional. “Para hacer política hay que estar preparado, ser instruido. Este tipo de declaraciones dan vergüenza”, afirmó.

El comerciante aclaró que su cuestionamiento no se centra en las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, sino en el desprecio implícito hacia quienes producen, invierten y generan empleo en el país. “Uno tiene que medir cuando habla. ¿Qué puede pensar el industrial argentino que la está pasando tan mal? Hay cosas que se están haciendo bien, quiero creer, pero hay otras que no se pueden entender. ¿Qué político no defiende su mercado interno?”, se preguntó.

Como reflejo de esa crisis, contó que su empresa debió reducir a la mitad la cantidad de locales. “Llegamos a tener diez y hoy quedamos con cinco. Hace un tiempo empezamos a diversificarnos hacia la construcción, de manera lenta, como un desvío, porque el comercio viene mal desde hace rato”, relató.

El panorama en el centro posadeño, según Palombo, es desolador. “Es lapidario y duele mucho. En lugar de generar trabajo, el comercio y la industria reciben créditos impagables, impuestos altísimos para ingresar mercadería a la provincia, y encima la sociedad cree que nosotros somos los sinvergüenzas”, lamentó.

Respecto a la presión fiscal, desmintió cualquier alivio impositivo. Ante la consulta periodística, fue tajante: “No nos dejaron de cobrar ningún impuesto. Al contrario, agregan todos los días. Es una locura. La luz de mi casa, con un solo aire acondicionado, llegó a 350 mil pesos. La de los locales, con impuestos, es directamente impagable”.

Para cerrar, volvió a apuntar contra el ministro de Economía y el mensaje que baja desde el poder central: “Encima se da el lujo de decirlo. Por lo menos, que se calle la boca”.

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