Cambio de paradigma
Por Edmundo Fuster*
En Argentina, el consumo de ansiolíticos e hipnóticos no es una estadística médica, es un síntoma de época. Aunque se receten para dormir, la realidad es que hoy se usan para “no sentir”.
Porque conciliar el sueño es una misión imposible cuando la almohada pesa lo mismo que la bronca acumulada: el tránsito insoportable, el transporte explotado, el trabajo tóxico que se aguanta por miedo al abismo y las jubilaciones que, más que un retiro, parecen un castigo para quien aportó toda su vida.
Hoy, irse a dormir es la única forma de fuga para una sociedad que implosiona de noche lo que no puede gritar de día.
Quizás sos uno de esos virtuosos a los que no les importa nada de lo que sucede porque, por derecha o no tanto, tenés la vaca atada.
O quizás estás en ese otro grupo que prefiere ni enterarse para no amargarse; en esos casos, el encuentro con la realidad es shockeante, pero es de libre elección.
Existe otro grupo, preocupado por lo que sucede y por quién sucede. Te vas agarrando la cabeza, te cargás de energía negativa y, si no explotás de día, explotás de noche.
Implosionás, te enfermás, bajás dos o tres atados de puchos o buscás refugio en el alcohol para olvidar por un rato, aunque sabés que después todo sigue igual o peor.
Hagamos un repaso somero de algunas cosas que te ponen “del tomate”:
• El “efecto salame”: el padre de la joven retenida en Brasil haciendo gestos de mono a los vecinos y socios comerciales. ¿Cómo no te va a afectar saber que personajes así pueden arruinarte la vida o la imagen de un país en un instante?
• La transparencia bajo la lupa: los temas constantes con Adorni y la sensación de que, si se sigue tirando del hilo, siempre aparece algo nuevo. No hay licencias ni renuncias; parece más de lo mismo y es frustrante.
• La brecha del desprecio: la indignación se alimenta a diario. Mientras nos explican que un sueldo de 3 millones de pesos es poco, nos enteramos de funcionarios que saltan a los 7 millones sin escalas, con sospechas de sobres extra y créditos millonarios otorgados entre amigos del poder. Es una burla sistemática.
Vos, “viejo meado” con 40 años de aportes, no llegás a cobrar ni 500 lucas y tenés que hacer malabares para comprarle un huevo de Pascua a tus nietos.
• Causas que no avanzan: el caso $Libra, donde los celulares “cantan” pero no hay condenados; o el AFA Gate, donde la plata negra circula mientras se discute en qué juzgado caerá la causa.
• La política del “vale todo”: adelantos millonarios a gobernadores para acelerar reformas, lo mismo que antes se cuestionaba. Mientras, la justicia investiga créditos del Banco Nación a legisladores cercanos al poder por presunto tráfico de influencias.
CONCLUSIÓN
Si todo esto no te altera —las jubilaciones congeladas, los servicios por las nubes, la inseguridad de las motos que dan miedo o los conflictos internacionales que nos ponen en la mira—, quizás padezcas de insensibilidad congénita.
O peor aún, te diste por vencido y la ansiedad dejó lugar a la depresión.
Quizás haya que cambiar el paradigma: en vez de construir escuelas, arreglar rutas y dragar ríos, sea este el tiempo de construir hospitales neuropsiquiátricos.
Por lo que estamos viviendo, y viendo que esto recién empieza, creo que los vamos a necesitar.
*Analista y consultor independiente
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Anibal says:
hubo dirigentes políticos que afirmaron sin duda alguna hacia donde nos conducía el farsante desquiciado y que el remedio era no dejarlo avanzar. políticos y sociedad reclamaban «cumplimiento del mandato» y «tiempo» para operar con los resultados. ahora es tarde para que los consultores te cuenten la realidad que se vive, sufre y experimenta. si TODOS escribieran en los medios gráficos pidiendo que renuncie este gobierno de apatridas y delincuentes, otro color tendrían las mañanas, peeeeero, todavía impera la lógica de lo políticamente correcto, entonces hacemos catarsis describiendo una realidad que no necesita descripción.
OLGA says:
Simplemente q se VAYAN TODOS…esto es la peor burla a quienes lo padecemos en el día a día yendo a comprar p alimentarnos y nuestra meditación, (los q todavía podemos)….Dios nos pueda ayudar a poder salir de ésta!!!..No tengo niños,pero tengo un hijo q es profesional,vive en Bs.As, alquila su vivienda y como podemos lo ayudamos con nuestras 2 jubilaciones; a esta altura podría ser al revés,pero él tb tiene impuestos a pagar, alimentarse,viajar etc…