El gobernador de Hugo Passalacqua desplegó un duro diagnóstico sobre el impacto de las políticas nacionales en la provincia y enumeró, uno por uno, los recortes que —según afirmó— desfinanciaron áreas clave del Estado misionero.
Durante la apertura de sesiones, el mandatario puso el foco en el retiro del Gobierno nacional desde diciembre de 2023 y detalló la interrupción de programas esenciales: la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la quita del subsidio al transporte público, el recorte en programas de salud para pacientes oncológicos, hemofílicos y con enfermedades crónicas, y la paralización de obras de infraestructura, viviendas, rutas, redes de agua y saneamiento.
“Pese a la interrupción abrupta e inconsulta, hemos asumido estas responsabilidades sin aumentar un solo impuesto”, subrayó, marcando una diferencia central con el modelo nacional .
El impacto de estas decisiones, advirtió, no es solo fiscal, sino social. Passalacqua cuestionó con énfasis el recorte en salud y dejó una de las frases más contundentes del discurso: “La salud y los medicamentos de nuestra población no pueden ser nunca la variable de ajuste” . La referencia apunta directamente a la reducción de programas como Remediar, que pasó de distribuir decenas de medicamentos a apenas un puñado.
El Gobernador también vinculó estos recortes con un modelo político más amplio. Sin mencionar directamente al presidente Javier Milei, cuestionó lo que definió como una lógica que prioriza el ajuste por sobre el tejido social y que se apoya en una narrativa distante de la realidad cotidiana.
“La gestión política va mucho más allá de lo macroeconómico”, sostuvo, y reivindicó una forma de gobierno “cara a cara con la gente”, en contraposición a una política que —según dijo— se construye desde “los ruidos y los videos virales” .
El cuestionamiento también incluyó el plano institucional. Passalacqua denunció que la Nación no solo recortó programas, sino que además profundizó un esquema de coparticipación desigual, donde Misiones aporta mucho más de lo que recibe. “Van tres pesos y vuelve uno”, resumió, al explicar que la provincia debe sostener cada vez más funciones con recursos propios.
En ese contexto, advirtió que el ajuste nacional no vino acompañado de una reducción de las obligaciones provinciales. Por el contrario, Misiones debió absorber funciones en educación, salud, transporte e infraestructura, incrementando la presión sobre sus finanzas sin contar con el respaldo correspondiente.
El tramo final del discurso dejó el posicionamiento más político. Passalacqua planteó que detrás de estas decisiones hay un modelo de país que no comparte: uno que describió como “egoísta”, que “abandona a los más vulnerables” y que reemplaza el diálogo por la confrontación. Frente a eso, defendió la identidad misionera basada en la “cultura del encuentro”, la sensibilidad social y la presencia del Estado.
Así, más allá del repaso de gestión, el mensaje tuvo un tono claro de diferenciación: mientras la Nación recorta y se retira, la provincia busca sostener políticas públicas y contener el impacto social, marcando una distancia cada vez más evidente con el modelo libertario.




