La implementación de una nueva Tasa Eco Turística Municipal en Wanda desató una fuerte controversia entre el sector público y privado en uno de los principales destinos turísticos del norte de Misiones. La Compañía Minera Wanda SRL, responsable de la explotación de las históricas minas de piedras preciosas y semipreciosas, difundió un extenso y duro comunicado en el que rechaza la medida, la califica como ilegal y advierte que avanzará por la vía judicial para impedir su aplicación.
El pronunciamiento, fechado el 10 de enero en Colonia Wanda y dirigido a transportistas, agencias de turismo, visitantes y al público en general, sostiene que el municipio pretende cobrar una tasa que considera “ilegal, confiscatoria, discriminatoria, inconstitucional y arbitraria”. Según la empresa, el cobro impactará de manera directa no solo en los turistas que visitan las minas, sino también en quienes trabajan directa o indirectamente en la actividad, afectando al conjunto del circuito turístico local.

La ordenanza municipal establece que la tasa se abonará al momento del ingreso a los atractivos turísticos, especialmente las minas, y fija su valor en Unidades Fijas (UF), equivalentes al precio de un litro de nafta Infinia. En la práctica, los montos van desde 0,5 UF para personas que ingresen a pie o en bicicleta (alrededor de $1.000), 1 UF para motocicletas, 2,5 UF para autos y camionetas, hasta cifras significativamente más altas para el transporte turístico: 25 UF para colectivos de hasta 50 pasajeros y 50 UF para unidades de mayor capacidad, lo que equivale a unos $100.000 por vehículo.
Desde la Compañía Minera Wanda cuestionaron con dureza el criterio adoptado por el Municipio y señalaron que la medida “va a contramano de las políticas nacionales” y de fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que ya declaró inconstitucionales tasas similares aplicadas a actividades turísticas en otras jurisdicciones del país. En ese sentido, la empresa anticipó que llevará el reclamo “hasta las últimas instancias” y advirtió que una eventual judicialización podría implicar un costo económico significativo para el Municipio, que finalmente sería afrontado por toda la comunidad.

Además, el comunicado invita a las empresas vinculadas al turismo a sumarse a las acciones legales y deja abierta la posibilidad de avanzar contra los funcionarios responsables, a quienes responsabiliza por los daños que la aplicación de la tasa pueda ocasionar a la actividad.
Del lado municipal, la intendenta Romina Faccio defendió públicamente la iniciativa y explicó que el cobro comenzaría hacia fines de enero, con un primer mes de carácter informativo. Según indicó, la tasa tiene una “contraprestación directa”, ya que lo recaudado se destinará a obras de infraestructura vinculadas al turismo, como veredas, luminarias, caminos accesibles y mejoras urbanas en el ejido municipal. El control y cobro estarán a cargo del personal de Fiscalización y Tránsito.
Wanda, ubicada a unos 55 kilómetros de las Cataratas del Iguazú y a 260 kilómetros de Posadas, es uno de los destinos más visitados de Misiones gracias a sus minas, consideradas una de las principales maravillas geológicas de la provincia. En ese contexto, la polémica reabre el debate sobre el alcance de las tasas municipales, la presión fiscal sobre el turismo y el delicado equilibrio entre financiamiento local y promoción de una de las actividades económicas clave de la región.




