Este martes 24 de marzo, la plaza de El Soberbio fue nuevamente testigo de que la memoria se construye entre todos. Distintas organizaciones locales abocadas al trabajo de memoria, junto a vecinos y artistas invitados, llevaron adelante el acto en conmemoración de los 50 años del último golpe cívico-militar argentino. La convocatoria fue abierta para toda la familia.
En el marco de la campaña nacional 30.000 pañuelos por la memoria, se descubrió una nueva placa conmemorativa. Además, se inauguró un mural en el monumento central, realizado por una residente de la localidad, que suma una voz artística al espacio público de la memoria.
El acto contó también con números artísticos que acompañaron la jornada: Los Salamanqueros del Monte pusieron la música, y la Academia de Danzas El Redomón presentó una muestra de danza. Ambas propuestas reforzaron el carácter comunitario y cultural del encuentro.
La comisión organizadora llevó adelante la lectura de un documento conjunto en el que se afirma que las luchas de ayer son las mismas que las de hoy, y que la única forma de honrar a quienes resistieron es seguir organizados.

Investigación local sobre los años de plomo en la frontera
El proyecto El Soberbio Tiene Memoria tuvo a su cargo la parte pedagógica del acto. Darío Cernadas, profesor de historia de la localidad, expuso sobre el origen de los movimientos agrarios de la región y la provincia, con especial referencia al Movimiento Agrario Misionero (MAM) y su rol en la organización campesina durante los años previos al golpe.
Gabriela Cano y Mariana Winikor Wagner presentaron resultados principales de su investigación, centrada en indagar cómo se vivieron los años de la última dictadura en El Soberbio. El trabajo, que recupera testimonios de la comunidad y documentación de época, pone en valor la especificidad de esta localidad de frontera con Brasil, donde la identidad y la lengua brasilera fueron objeto de persecución y silenciamiento.
Las investigadoras advierten que si bien no hubo desaparecidos en la localidad, esos años no estuvieron exentos de violencia: hubo vecinos deportados de quienes no se supo más nada, se silenció la lengua y la cultura de la comunidad, y los lazos que sostenían la vida colectiva fueron deliberadamente quebrados.
El proyecto sostiene que lo que la dictadura hizo entonces —romper los vínculos comunitarios, perseguir la organización colectiva, acallar las identidades— de distintas formas continúa sucediendo hoy. Esa continuidad entre pasado y presente es el hilo conductor que orienta los materiales educativos que el proyecto produce para escuelas de la región.
El Soberbio Tiene Memoria es un proyecto autogestionado de memoria colectiva radicado en El Soberbio, Misiones. Investiga cómo se vivió la última dictadura en esta localidad rural de frontera y produce materiales pedagógicos situados para escuelas de la región. Sus materiales digitales son de acceso libre y gratuito. Los libros impresos financian los talleres en escuelas.
Contacto y más información:
Instagram: @elsoberbiotienememoria
Correo electrónico: elsoberbiotienememoria@gmail.com





