El diputado nacional por Misiones de La Libertad Avanza, Diego Hartfield,defendió la desregulación del mercado yerbatero y lanzó duras críticas al esquema histórico de precios regulados, en un contexto de fuerte malestar de los productores, que reclaman la vuelta de mecanismos de control ante valores que —aseguran— ya no cubren los costos de producción.
Durante una entrevista en Radio News del colega Ariel Sayas, Hartfield fue contundente: “A los productores de yerba los cagaron. Le protegieron un negocio durante 20 años, y lo único que pasó es que se llenó de gente a plantar yerba de todos lados”. Según el legislador, ese esquema generó incentivos distorsivos que derivaron en una sobreoferta de hoja verde, afectando el equilibrio del mercado.
El diputado señaló que la regulación de precios impulsó el ingreso de actores ajenos al sector tradicional: “Hasta tenistas vinieron a plantar 4.000 o 5.000 hectáreas”, graficó, para explicar cómo el negocio atrajo inversiones masivas que terminaron saturando la producción.
En ese sentido, sostuvo que el precio oficial dejó de ser una solución y pasó a ser parte del problema. “Cuando el secadero está atestado de yerba, te compra al precio oficial, pero después te pide que le devuelvas en negro. Esto pasa y lo saben todos”, afirmó, describiendo un circuito informal que, según su visión, distorsiona aún más la actividad.
Hartfield también citó un informe de 2017 de defensa de la competencia que advertía sobre los riesgos de los precios regulados: “Si protegés un negocio, todo el mundo va a querer hacerlo”, explicó, insistiendo en que esa lógica fue la que llevó al actual exceso de producción.
Mientras tanto, los productores yerbateros vienen protagonizando reclamos en toda la provincia exigiendo la restitución de un precio sostén, argumentando que el valor actual de la hoja verde no alcanza siquiera para cubrir costos básicos. La eliminación de la facultad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios, en el marco de las políticas de desregulación del gobierno de Javier Milei, profundizó ese escenario.
Frente a esto, el diputado libertario advirtió contra lo que consideró una “solución fácil”: “Tengamos cuidado de no querer caer en el ibuprofeno de volver a regular, porque fue el precio regulado lo que ocasionó todo este quilombo”.
En contraposición al reclamo del sector productivo, Hartfield planteó que el camino debe ser ampliar mercados y apostar a la exportación: “Tenemos un mercado de 8.000 millones de personas. La yerba tiene un enorme potencial si pensamos a 5, 10 o 15 años, como lo están haciendo Paraguay o Brasil”.
Sin embargo, la tensión sigue creciendo en Misiones: mientras el Gobierno nacional sostiene la desregulación como eje de su política económica, los pequeños y medianos productores advierten que sin intervención estatal el sistema se vuelve inviable, dejando abierta una disputa de fondo sobre el futuro del principal cultivo de la provincia.




