La negociación salarial entre la Municipalidad de Posadas y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEMP) no logró avances en su primer capítulo bajo conciliación obligatoria. La reunión realizada este miércoles terminó sin acuerdo y con ambas partes firmes en sus posiciones, por lo que el conflicto se trasladó a una nueva audiencia prevista para el miércoles 25 de marzo.
En la mesa de negociación, el Ejecutivo municipal reiteró su propuesta de otorgar dos incrementos de 30 mil pesos —uno en marzo y otro en mayo— mientras que el gremio sostuvo su reclamo de una recomposición de 150 mil pesos. La distancia entre ambas posturas volvió a dejar en evidencia un desacuerdo que, por ahora, parece difícil de saldar.
El escenario no es nuevo, pero sí cada vez más complejo. La discusión salarial se da en medio de una fuerte tensión interna dentro del SOEMP, donde conviven distintas estrategias frente a la negociación. Mientras la conducción formal busca sostener el diálogo con el municipio, un sector más crítico impulsa una postura más dura, pero este sector busca quedarse con la conducción en las elecciones de este año.
Esa disputa interna empieza a incidir directamente en el desarrollo de la paritaria. Delegados y trabajadores reconocen una creciente fragmentación que dificulta la construcción de una posición unificada. En ese contexto, cada decisión dentro del gremio también se lee en clave de la interna sindical que se resolverá este año.
Del lado del municipio, el argumento central sigue siendo el límite de los recursos. Desde la Secretaría de Hacienda vienen advirtiendo que la caída de la actividad económica impacta de lleno en las finanzas locales. Solo en febrero, los ingresos municipales registraron una baja real del 17%, mientras que en el primer bimestre la caída ronda el 10%.
La recesión, el menor consumo, el cierre de comercios y las asimetrías con Paraguay —que profundizan la fuga de consumo hacia Encarnación— reducen el margen de maniobra del Ejecutivo para mejorar la oferta salarial.
A pesar de este escenario, el municipio sostiene que en los últimos años logró mantener el poder adquisitivo de los trabajadores. Según datos oficiales, tanto en 2024 como en 2025 los salarios municipales crecieron por encima de la inflación, una tendencia que, aseguran, también se mantuvo en el inicio de 2026.
En lo que va del año, ya se otorgaron aumentos por unos 56.800 pesos entre mejoras en tickets y reducción de aportes. Con la propuesta actual, la recomposición total del semestre alcanzaría los 116.800 pesos, lo que representa cerca de un 13% de incremento.
Sin embargo, para el gremio ese esquema resulta insuficiente frente al deterioro del ingreso y el aumento del costo de vida, lo que explica la firmeza del reclamo de una suba mayor.
La negociación expone una tensión que se repite en distintas administraciones públicas: la dificultad de recomponer salarios en un contexto de recursos en caída. En Posadas, esa ecuación se complejiza aún más por la interna sindical y el clima de conflictividad creciente.




