En un discurso atravesado por definiciones políticas y un fuerte mensaje de identidad provincial, el gobernador Hugo Passalacqua volvió a cuestionar la relación entre la Nación y las provincias y aseguró que Misiones enfrenta un escenario de abandono por parte del Gobierno nacional. Lo hizo durante el acto por la conmemoración de San Vladimiro, patrono de Tres Capones, donde también reivindicó el misionerismo como modelo de gestión y convocó a preservar la unidad por encima de las diferencias partidarias.
Acompañado por el intendente Ramón Gerega, funcionarios provinciales, legisladores, intendentes de la zona sur, autoridades eclesiásticas y vecinos, el mandatario sostuvo que el contexto actual exige fortalecer el trabajo conjunto para defender los intereses de la provincia.
"La parada está brava. Y si no estamos juntitos, vamos a estar complicados", resumió al iniciar uno de los discursos con mayor contenido político de las últimas semanas.
Reclamo por el federalismo
El momento más contundente de la alocución llegó cuando Passalacqua cuestionó el vínculo del Gobierno nacional con las provincias y planteó que Misiones no recibe el acompañamiento que necesita en medio de un escenario económico cada vez más complejo.
"Estamos olvidados por el Gobierno de la Nación. Lo digo con todo respeto. No tiene una visión federal, solidaria y, en un día como hoy, me animo a decir también una visión cristiana", afirmó.
La referencia al cristianismo estuvo vinculada al significado de la festividad religiosa que celebraba la comunidad de Tres Capones. Para el gobernador, el mensaje de San Vladimiro representa el deber de acompañar siempre a quienes atraviesan mayores dificultades.
"Amar al prójimo significa estar del lado del más débil. Tenemos que estar siempre al lado del más débil, sea nuestro vecino, un compañero o cualquier persona que necesite una mano", expresó.
La definición se inscribe en una línea discursiva que el mandatario viene profundizando durante los últimos meses, con reiterados reclamos por recursos nacionales, la defensa del federalismo y la necesidad de que las provincias recuperen protagonismo dentro del esquema institucional argentino.
El misionerismo como respuesta
En ese contexto, Passalacqua volvió a colocar al misionerismo en el centro de su construcción política, presentándolo como una herramienta para afrontar un escenario nacional adverso.
El gobernador retomó las palabras del intendente Ramón Gerega, quien había convocado previamente a dejar de lado las diferencias partidarias para priorizar los intereses de la comunidad.
"No importa si uno es oficialista u opositor. Tenemos que estar juntos. Veo acá, en Tres Capones, y veo en toda Misiones esa voluntad misionerista de caminar unidos en este momento", señaló.
Para el mandatario, la fortaleza de la provincia radica precisamente en esa capacidad de construir consensos y sostener políticas comunes más allá de las disputas electorales.
"No queremos que a algunos les vaya muy bien y a otros muy mal. Queremos que a todos nos vaya mejor", sostuvo.
Las declaraciones llegan además en un momento de fuerte reconfiguración del escenario político provincial, con el oficialismo buscando reforzar la centralidad del Ejecutivo, profundizar la agenda de gestión territorial y consolidar el concepto de misionerismo como identidad política propia frente al nuevo escenario nacional.
Unidad y democracia
Otro de los ejes del discurso estuvo centrado en la necesidad de preservar la convivencia democrática y evitar la profundización de las divisiones políticas.
"El camino es estar juntos como pueblo. El camino es escuchar todas las voces de la democracia. El asunto está en no pelearse", afirmó.
Passalacqua sostuvo que el diálogo, el respeto y la solidaridad constituyen valores esenciales para atravesar el contexto actual y vinculó esos principios con el mensaje transmitido durante la celebración religiosa.
"Hay que poner el cuerpo"
Sobre el cierre de su intervención dejó una frase que también tuvo una clara lectura política, al convocar a sostener las convicciones frente a las dificultades.
"Cuando uno va a emprender una historia, sea política, personal o deportiva, hay que hacerlo con valentía. Si uno sabe que está con las convicciones íntegras y con los valores que tiene que defender, hay que hacerlo", expresó.
Y agregó: "Después vienen los arrepentimientos por no haberlo hecho, por no haber puesto el cuerpo. Y hay que poner el cuerpo siempre."
El valor de los pioneros
El gobernador también dedicó un tramo de su mensaje a reconocer el esfuerzo de las primeras generaciones de colonos misioneros, tomando como ejemplo a Demetrio, uno de los vecinos homenajeados durante la ceremonia.
"La historia de Demetrio es la historia de miles de Demetrios que hay en Misiones. Gente que de la nada hizo todo esto que estamos viendo", afirmó.
Recordó que los pioneros levantaron sus comunidades sin caminos, energía eléctrica ni infraestructura y destacó que esa cultura del trabajo continúa siendo una de las principales fortalezas de la provincia.
"El ser misionero no se achica", concluyó.
Con este discurso, Passalacqua volvió a fijar posición frente al escenario político nacional: profundizó el reclamo por un mayor federalismo, cuestionó la escasa asistencia de la Nación a las provincias y ratificó que el camino elegido por Misiones seguirá apoyándose en la unidad, el diálogo, la solidaridad y la defensa de los intereses provinciales como ejes centrales de su gestión.




