*Por Luis Huls
La Renovación está rodeada. Rodeada por Milei, que le cortó la transferencia de recursos y sueña con poner un gobernador propio.
Rodeada por la economía, porque la recesión le está vaciando las cuentas de recaudación y crecen problemas para cubrir los reclamos salariales, obras y gastos de funcionamiento.
Y rodeada por la gente, porque el año pasado, siete de cada diez misioneros eligieron otra opción, dos veces.
En ese contexto hay funcionarios que no parecen dimensionar la gravedad de lo que ocurre. Están desorientados. Se sacan fotos de funcionarios con funcionarios, en oficinas con aire acondicionado, mate y chipita, y ponen en redes sociales que eso es trabajar por la gente. Hace años que no pisan un barrio.
Mientras tanto, cada mes sube el agua, sube la luz, sube la nafta. Hay cada vez más personas durmiendo en los bancos de las plazas y en las galerías del centro. Gente que pierde el empleo todos los días. Y en medio de ese escenario, los funcionarios de primera línea que deberían estar dando respuestas, se la pasan boludeando en TikTok.
Hay pocos integrantes del gobierno que parecen advertir que están al borde del abismo y actúan en consecuencia, como Passalacqua por ejemplo, que el año pasado decidió bajar impuestos, algo que no entraba en el manual de gestión del "misionerismo" en décadas. O Stelatto, que tiene una ciudad varias veces mejor de lo que estaba cuando asumió. Son pocos los que pueden caminar por la calle y mezclarse con la gente sin recibir reproches.
Es verdad que la economía de Milei golpeó a todas las provincias y la recesión es generalizada, pero también es cierto que la Renovación gobierna hace 22 años y la gente le va a reclamar al que tiene más cerca. El mensaje es claro: "Hagan algo".
Las redes sociales - que son un termómetro - expresan el deseo de mucha gente de echarlos a patadas. Y aun así muchos parecen más preocupados por hacerle internas a Lalo o al IFAI porque se les cortaron algunos contratos. Ministros que no tienen nada para mostrar en años gastan el 80% de la poca energía que tienen en disputas internas. No militan la gestión.
Si las elecciones fueran mañana, el 70% votaría en contra. Se salvan porque el cambio de gobierno es recién en diciembre de 2027.
Y también se salvan porque la oposición es, por ahora, un puñado de aventureros solitarios con voluntad de poder, pero sin plan, sin estructura y sin financiamiento. Si se juntaran sería otra la historia. Amarilla, que fue la sensación en 2025, parece absorbido y enredado en el microclima de la política, perdió la frescura y espontaneidad.
Algunos en el PRO parece que están poniendo precio a sus votos para ver cuánto ofrecen los libertarios. Los radicales probablemente repitan su vieja costumbre de pelearse entre ellos para ver quién consigue los primeros lugares en las listas del año que viene. Y el peronismo sigue atrapado en su interna permanente: el PAyS, el camporismo, los puertistas y los que juegan para la Renovación. Ninguno llega a diez puntos.
El único opositor con capacidad real de daño es La Libertad Avanza. Pero además de ser un riesgo electoral para la Renovación, también puede ser un riesgo para los misioneros. Porque si llegaran a gobernar la provincia LLA, no sería descabellado pensar que apliquen decisiones parecidas a las que aplicó Milei en la Nación, como por ejemplo cortar presupuesto para la Salud, perjudicando el funcionamiento gratuito del Parque de la Salud; o cortar presupuesto de Educación (un gobernador libertario se relamería con 38 mil cargos docentes); o el boleto estudiantil misionero, o programas como Ahora que mantienen las ventas en el comercio. El diputado nacional libertario por Misiones ya dijo hace algunos meses que son un gasto innecesario del Estado.
Este 2026, en términos económicos, será un año muy malo. Lo reconocen tanto en el gobierno de Misiones como en el nacional. Vamos por el tercer año de Milei y seguimos sin cobrar en dólares como había prometido, sin que la economía crezca. Lo único que están dejando los libertarios a los misioneros son los videos de Diego Hartfield en redes sociales hablando de finanzas que casi nadie entiende. Y aun así, muchísima gente sigue diciendo que votaría antes a los libertarios que a la Renovación.
El gobierno provincial enfrenta probablemente la parada más difícil de su historia. Puede salir —si reacciona—, pero necesita moverse. Urgente. Hoy la mitad del Gabinete está paralizado o funcionando en modo automático: es una estructura vieja, oxidada, grande y pesada. Cada uno intenta esquivar los reclamos y culpar al que tiene al lado, pero casi nadie aporta soluciones.
También deben abandonar las actitudes de monarquía. Algunos funcionarios de primera línea actúan como si el poder fuera un derecho adquirido, como si les perteneciera por herencia y que, pase lo que pase, lo conservarán. Se equivocan. Esa época se terminó.
El poder, igual que los derechos sociales, se conquista y se defiende todos los días trabajando para el ciudadano.
Es hora de reinventarse. Porque la confianza de la gente es el capital político más valioso que existe… y también el más volátil.
*Director de Misiones Opina (En el Programa El Ciudadano se Rebela 09-03-2026)




