La presidenta del Colegio de Odontólogos de Misiones aseguró que cada vez menos profesionales trabajan con PAMI debido a los bajos honorarios y el atraso de los pagos. Indicó que una consulta particular ronda los $41.000, mientras que la obra social reconoce apenas $340 por afiliado.
La atención odontológica para afiliados del PAMI atraviesa una situación crítica. A nivel nacional se reportó una medida de fuerza que afecta los servicios odontológicos, motorizada principalmente por personal propio que se desempeña en los policlínicos de la obra social. En el caso de Misiones, la presidenta del Colegio de Odontólogos de Misiones, María Amelia Claro, indicó que los prestadores misioneros no se sumaron a ninguna medida de fuerza y continúan trabajando normalmente.
“Acá en la provincia hay 25 prestadores que tienen sus convenios individuales con la obra social del PAMI. Estuvimos comunicándonos con ellos porque son convenios individuales, no están a través de la institución. La atención es normal. Acá no hay paro por lo que nos han informado”, afirmó.
Prestaciones con valores muy por debajo de los costos reales
Claro sostuvo que los montos que abona el PAMI se encuentran muy lejos de los valores sugeridos por la entidad profesional.
“Por una prótesis les pagan $150.000 y según nuestro arancel del Colegio de Odontólogos tenés que a ese número multiplicarlo casi por cinco como para tener el valor real de la práctica. O sea, no les alcanza ni siquiera para nada”, señaló.
La situación se vuelve aún más compleja en las prestaciones básicas.
“Las cápitas de atenciones básicas les pagan $340 por cada persona”, indicó.
Al comparar esos valores con la atención particular, remarcó la magnitud de la diferencia: “Hoy una consulta está $41.000 según nuestro nomenclador y ellos atienden por $340”.
Cada vez menos profesionales aceptan trabajar con PAMI
La dirigente explicó que la cantidad de prestadores se redujo progresivamente porque la actividad dejó de ser rentable para la mayoría de los odontólogos.
“Fueron dejando de trabajar. Hay colegas que siguen por una cuestión de devolución a sus pacientes de toda la vida, pero la verdad es que es una labor social. No es redituable económicamente y para los profesionales que necesitan la atención odontológica para vivir es inviable hacer una atención de calidad”, expresó.
Según explicó, la presión económica también repercute en los materiales utilizados y en los costos operativos de los consultorios.
“Es muy complicado porque entonces empezás a comprar por ahí insumos de menor calidad, empezás a disminuir costos en las prácticas. Nosotros tenemos que asegurarles a nuestros pacientes la mejor calidad en nuestra atención y eso se vuelve cada vez más difícil”, sostuvo.
Una problemática que alcanza a todas las obras sociales
Aunque la entrevista se centró en la situación del PAMI, Claro aseguró que el problema se extiende al resto de las obras sociales.
“Las obras sociales todas, sin excepción, están con valores extremadamente desactualizados. La obra social que mejor paga no llega al 50% del valor de nuestros aranceles sugeridos”, afirmó.
La profesional explicó que los aranceles de referencia son elaborados a partir de estudios de costos con parámetros provinciales y nacionales.
Fuente: Red Ciudadana




