La crisis institucional en Caraguatay sumó un nuevo foco de conflicto con el despido de la directora de Acción Social, Nancy Lezcano, quien denunció irregularidades en la decisión y apuntó directamente contra la intendenta interina Norma Gularte.
“La única explicación que me dio es que necesita gente de confianza”, afirmó Lezcano en FM Show, quien rechazó la medida y aseguró que no firmó la notificación. Además, remarcó que no existe ninguna observación sobre su desempeño y que la desvinculación carece de fundamentos claros.
La exfuncionaria fue más allá y denunció un avance sobre la estructura municipal con criterios políticos. “Ya se veía venir. Están entrando personas ajenas al municipio, vinculadas al espacio de la intendenta, incluso para ocupar cargos sin ningún procedimiento”, sostuvo.
En la misma línea, el presidente del Concejo Deliberante, Gustavo Fleitas, confirmó el despido y cuestionó el rumbo de la gestión interina. “Parece una cacería de brujas. La idea era mantener el orden y el lineamiento hasta que se resuelva la situación del intendente, pero eso se desvirtuó”, advirtió.
El edil también expresó su preocupación por el impacto de estas decisiones en el funcionamiento institucional. Según explicó, el Concejo aprobó una resolución para resguardar la estabilidad laboral de los trabajadores ante el temor de nuevas cesantías.
Las críticas apuntan no solo a las desvinculaciones, sino también al cambio de orientación política de la intendenta interina, quien —según señalaron desde el propio oficialismo local— se alineó con el espacio libertario tras asumir el cargo.
Mientras tanto, el conflicto escala. Desde distintos sectores advierten que las decisiones adoptadas en los primeros días de gestión no solo generan incertidumbre en los empleados, sino que también profundizan la crisis política en un municipio que ya venía atravesado por una situación institucional delicada.




