La economía de las familias argentinas atraviesa uno de sus momentos más críticos desde la salida de la Convertibilidad. Según datos de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), procesados por la consultora 1816, en apenas doce meses el número de personas con deudas impagas en el sistema financiero saltó de 3,3 millones a un preocupante récord de 5,8 millones.
El fenómeno, que encadena 19 meses de subas consecutivas en la irregularidad de los préstamos, adquirió tintes dramáticos en la provincia de Misiones, donde la realidad golpea con más fuerza que la media del país.
El preocupante escenario misionero
En la tierra colorada, el panorama es significativamente más severo. El 32,8% del total de deudores de Misiones ya no puede cumplir con sus obligaciones crediticias, lo que significa que casi uno de cada tres misioneros que alguna vez accedió a financiamiento hoy está atrapado en la irregularidad.
De acuerdo con un análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el ratio de morosidad local escaló al 16,8%, ubicándose por encima del promedio nacional. Esta alarmante cifra en la provincia responde a una combinación de factores estructurales de vieja data: un mercado laboral con alta informalidad, salarios en el sector privado históricamente por debajo de la media del país y una alta dependencia del crédito de consumo que terminó por estallar ante el fuerte deterioro del poder adquisitivo de los últimos 18 meses.
Jóvenes y billeteras virtuales: El combo más peligroso
El informe de la consultora enciende alarmas especialmente sobre dos segmentos: las plataformas virtuales de crédito y las nuevas generaciones.
A nivel general, mientras la mora con los bancos tradicionales se sitúa en un 12,3%, en el ecosistema de las fintech, billeteras virtuales y proveedores no financieros trepó a un escalofriante 27,9%, llegando a picos del 32,2% en mayo. Es justamente allí adonde recurren la mayoría de las familias de menores ingresos y los jóvenes para intentar financiar el día a día.
Esto explica por qué la juventud es la principal víctima de esta bola de nieve. El fenómeno afecta a 4 de cada 10 menores de 35 años con préstamos activos. Desmenuzando las edades, el panorama es el siguiente:
De 18 a 25 años: La irregularidad trepa al 42,8%.
De 26 a 35 años: El porcentaje se ubica en el 39,3%.
De 36 a 45 años: Desciende al 31%.
De 46 a 55 años: Afecta al 23,5%.
Un mercado de crédito que se apaga
Con cerca de 7 millones de argentinos excluidos del sistema por mora —lo que representa más de un cuarto de quienes alguna vez tomaron un préstamo—, los especialistas advierten que el crédito a las familias dejará de ser el motor económico que supo ser a fines de 2024 y comienzos de 2025.
Aunque el crédito en pesos intentó estabilizarse en mayo gracias al esfuerzo de la banca pública, los bancos privados decidieron cerrar el grifo de manera preventiva ante un riesgo de impago que no para de crecer. De hecho, en 26 de las 30 instituciones financieras más grandes del país, la mora empeoró de abril a mayo.
Mientras el mercado espera los datos oficiales de junio y julio para evaluar si el "efecto aguinaldo" trajo un alivio temporal a los bolsillos, un tercio de los deudores misioneros arranca el segundo semestre contra las cuerdas, en un laberinto financiero del que resulta cada vez más difícil salir.




