El principal mercado para la yerba mate argentina quedó aislado por la guerra entre EE.UU. Israel e Irán a partir del martes. Así lo informó Omar Kassab, propietario de la yerbatera Hoja Verde de capitales sirios que es la principal exportadora desde Andresito Misiones hacia Siria y Oriente Medio. En diálogo con El Territorio, detalló que la situación es inédita y sólo les queda esperar que el conflicto finalice para poder volver a preparar envíos.
“Esto es bastante nuevo, a nosotros nos avisaron el martes a través de nuestro despachante. Las empresas marítimas comunicaron que se frenaron todas las reservas para envíos y cargas (a Oriente Medio). Y fue porque las rutas por mar se volvieron muy peligrosas”, explicó el empresario.
Remarcó que esperan con ansias que el conflicto pueda resolverse lo más pronto posible. “Ojalá Dios quiera que todo se solucione lo más pronto posible. Lamentablemente habíamos enviado un embarque que estaría llegando a Europa y ahora quedará parado hasta que se abran las rutas”, comentó.
Recordó que incluso años atrás, a pesar de la guerra civil en Siria, se hacían envíos a ese país. “Cuando hubo guerra en Siria, nosotros enviamos yerba mate. Nunca se frenaron los envíos. Pero también vendíamos a Turquía, Líbano, a otros países que habían recibido a refugiados sirios. Ahora lo diferente es que se cerró la ruta a Oriente Medio y se están amenazando a barcos de petróleo que no pueden salir, también a barcos de guerra que están ahí en el Golfo Pérsico. Es una situación compleja”, detalló.
Y enfatizó: “Ya todo lo que es el comercio entre Oriente Medio y Europa se frenó todo, tanto salidas como entradas”.
Yerba a granel
Kassab recordó que los envíos de yerba que se hacen salen de Misiones, mayormente en bolsas a granel para envasarse en los países de consumo. “Enviamos la yerba en bolsas a granel y también en paquetes para otros países. A Turquía por ejemplo mandamos la yerba en paquetes”.
Detalló que el producto en general es la yerba tradicional que consumen los argentinos, pero con estrictas condiciones de maduración y manipulación. “Es una yerba tradicional, tiene una calidad muy cuidada, un secado y estacionamiento natural. Tiene características controladas en base a los gustos de los consumidores en Siria”, explicó.
Un destino único
El empresario también explicó que sin poder hacer los envíos a Medio Oriente, no hay opciones de dirigir las exportaciones hacia otros países. “Lamentablemente no hay opciones de venta. Si no se frena el tema de la guerra, yo creo que va a ser muy difícil poder ubicar la yerba mate. Esperamos que en los próximos días, si se calman los ánimos, podremos enviar un poco de yerba a Turquía y desde ahí ya se puede llegar a Siria. Yo creo que por precaución las empresas marítimas prefirieron no moverse porque está todo muy raro en la zona”.
Enfatizó finalmente que están rezando para que la guerra finalice. “Ojalá esto termine lo más rápido posible porque la guerra no sirve para nadie, ni para nada”.
"El riesgo es parcial"
En contraposición, El referente del sector yerbatero y directivo de Piporé, Raúl Karaben, analizó el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente sobre las exportaciones de yerba mate y consideró que el riesgo es parcial. Mencionó que la mayor parte de los envíos no se vería afectada, aunque reconoció posibles complicaciones logísticas para mercados más pequeños de la región.
Además, mencionó que los importadores sirios cuentan con una importante reserva de producto que les permite afrontar eventuales demoras. “Ellos tienen grandes galpones y habitualmente tienen estacionado para varios meses. A veces, cuando hay récord de exportación, no necesariamente tiene que ver con consumo, sino con recomposición de stock que suelen hacer allá”.
Una propuesta para el mercado interno
Por otra parte, Karaben se refirió a la situación del mercado local y a la necesidad de mejorar la calidad del producto que se ofrece a los compatriotas como una herramienta para equilibrar la oferta y la demanda.
El empresario fue contundente sobre la composición de algunas yerbas. “Primero, dejemos de poner basura en el paquete de yerba. Si es yerba compuesta que sean hojas de yerba y no palo, porque el palo de poleo no es yerba. Arranquemos por eso. Ahí tenés que en las compuestas, que son las que más crecieron, son las más baratas, pero son las más baratas porque le ponen basura en el paquete”, criticó.
En su análisis, el directivo comparó los estándares de calidad exigidos para la exportación con los que se aplican en el país. Sostuvo que una modificación en la normativa podría resolver problemas de sobreproducción y, al mismo tiempo, beneficiar al consumidor.
“Para exportación se exporta con no más del 20% de palo y acá al mercado interno le metemos 35%. La calidad que nosotros vendemos en el mercado interno es de menor calidad a la que va a exportación. Una cuestión fácil de nivelar oferta y demanda, si tenemos un problema de superproducción, sería bajar 10% de palo del paquete. Automáticamente tenés una nivelación, simplemente con el manejo de la calidad”, planteó.
La implementación de esta medida no requiere una ley del Congreso, sino una decisión administrativa, dado que “debería haber una gestión del Ejecutivo o del INYM que gestionen esta cuestión y expliquen los motivos y las razones. Si tantas cosas se hacen desde el punto de vista político, tantos intercambios, ¿por qué no se utilizan esos votos provinciales para ayudar a los yerbateros? Me parece que sería una cuestión esencial en cuanto al consumo y a la nivelación del mercado”, opinó.




