Mientras la industria farmacéutica argentina registra un crecimiento en su facturación impulsado por el mercado interno y las exportaciones —alcanzando los $3,04 billones en el primer trimestre de 2026—, la realidad en los mostradores de las farmacias muestra un panorama de estancamiento. Según la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa), la cantidad de envases dispensados cayó un 0,43% interanual.
En Misiones, el escenario replica esta tendencia. A pesar del aumento de consultas por patologías respiratorias ante las bajas temperaturas, el nivel de actividad sigue por debajo de años anteriores. Vania Ilchuk, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Misiones, señaló que el movimiento es "irregular" y que la caída de las ventas se mantiene entre un 20% y un 25% desde comienzos de año. "El consumidor anda con la plata justa. Se sigue viendo que compran la medicación por blíster y ya no tanto por caja", afirmó.
Cambio en los medios de pago y costos financieros
La crisis modificó también las formas de pago en la provincia. El uso de tarjetas de crédito, débito y billeteras virtuales desplazó al efectivo. No obstante, Ilchuk remarcó que esta modalidad genera costos adicionales para las farmacias debido a las comisiones, impuestos y demoras en la acreditación, complicando la situación de los comercios más pequeños.
Obras sociales y el rol de "financiadores"
Otro frente crítico son los plazos de pago de las obras sociales, que volvieron a extenderse entre los 60 y 90 días. Respecto a PAMI, si bien la situación está más ordenada que a principios de año, persisten retrasos por pagos realizados mediante instrumentos financieros (letras) que las farmacias aún no cobraron. Con el vencimiento del convenio de PAMI en septiembre, el sector sigue con atención las negociaciones, recordando que "muchas veces somos los financiadores del sistema de salud porque sostenemos la atención mientras esperamos el cobro".
Finalmente, sobre los precios, Ilchuk indicó que este año los aumentos se ubicaron por debajo de la inflación, aunque el impacto acumulado sigue siendo alto para los salarios actuales. "Todos necesitamos vender y subsistir", concluyó.




