La crisis económica sigue dejando señales en los bolsillos de los misioneros. Un reciente informe sobre el nivel de endeudamiento de los hogares reveló que en Misiones la deuda promedio por persona alcanza los $500.000, mientras que el 30,5% de los deudores mantiene atrasos superiores a los 90 días, un indicador que refleja las dificultades crecientes para cumplir con los compromisos financieros.
El dato muestra una realidad cada vez más frecuente: familias que utilizan tarjetas de crédito, préstamos personales y otras herramientas de financiamiento para sostener el consumo mensual, pero que luego encuentran mayores dificultades para afrontar las cuotas.
El atraso de más de tres meses es considerado uno de los niveles más críticos dentro de los indicadores de mora, ya que evidencia problemas persistentes de pago y puede derivar en mayores costos financieros, restricciones para acceder a nuevos créditos y una mayor presión sobre la economía familiar.
El panorama se produce en un contexto en el que los ingresos vienen perdiendo capacidad de compra frente al aumento del costo de vida y la reducción del consumo. En provincias como Misiones, donde la actividad comercial y de servicios tiene un fuerte peso en la economía local, el deterioro del poder adquisitivo también impacta sobre las ventas y la dinámica de los pequeños negocios.
Si bien el acceso al crédito permitió durante los últimos años sostener parte del consumo, los datos actuales muestran que una porción creciente de los hogares ya enfrenta dificultades para mantenerse al día. Que tres de cada diez deudores misioneros acumulen más de 90 días de atraso es una señal de alarma sobre el nivel de estrés financiero que atraviesan numerosas familias de la provincia.




