El empresario y ex presidente de la CCIP, Carlos María Beigbeder, salió al cruce de las declaraciones del diputado nacional de La Libertad Avanza, Diego Hartfield, quien había planteado que la ubicación fronteriza de Misiones representa una “oportunidad” para el desarrollo económico.
En diálogo con Radio Up, Beigbeder fue directo: el problema no es la frontera, sino la falta de competitividad estructural. Y en ese marco, le pidió al legislador que gestione una baja de impuestos nacionales para que el comercio local pueda competir en igualdad de condiciones.
“Harfield sabe de ser diputado, pero no de comercio”, lanzó con tono crítico.
Asimetrías que no se resuelven con discursos
El comerciante sostuvo que la frontera no puede ser considerada una oportunidad cuando existen fuertes asimetrías impositivas y de costos frente a Brasil y Paraguay. Según explicó, el fenómeno del contrabando y del ingreso de productos más baratos desde países vecinos no es nuevo, pero hoy cambió de dirección.
“Misiones tenía una economía informal por contrabando… hoy sigue existiendo, pero ahora de Brasil hacia acá”, afirmó.
Para Beigbeder, el problema no es el mostrador, sino el esquema fiscal que encarece los precios finales. “No tenemos forma de competir con las mismas herramientas: Paraguay tiene 30 puntos de impuestos versus 80 del nuestro”, ejemplificó.

También comparó estructuras: Brasil con energía más barata y financiamiento más accesible; Paraguay con menor carga impositiva y mano de obra más económica. “En Paraguay tenés 10 puntos de IVA y acá 21. Nosotros tenemos Ingresos Brutos, impuesto al cheque… y es en cascada”, describió, aludiendo al efecto acumulativo de la carga tributaria a lo largo de toda la cadena comercial.
“La oportunidad sería si…”
Beigbeder no negó que Misiones tenga potencial, pero lo condicionó a cambios concretos. “La oportunidad sería si tuviéramos plata en el bolsillo y costos impositivos y laborales más bajos”, sostuvo.
En ese punto, trasladó la responsabilidad al plano nacional: si el problema central son los impuestos, el pedido al diputado es claro. Gestionar una baja de la presión fiscal nacional para que el comercio misionero pueda competir en igualdad de condiciones.
“El problema no es el salario argentino: el problema son los impuestos”, afirmó. Y agregó una pregunta que resume su postura frente a la reforma laboral: “Está buenísimo ser más competitivo… pero ¿a quién le vendés?”.
Para el empresario, sin consumo interno y sin poder adquisitivo en alza, cualquier discurso sobre competitividad queda incompleto. “Si querés reactivar la economía hay que empezar a reajustar sueldos para arriba”, remarcó.
Un reclamo que ya había hecho el sector forestal
No es la primera vez que un actor económico le pide a Hartfield que gestione soluciones estructurales en materia impositiva. Hace algunas semanas, un empresario del sector forestal realizó un planteo similar, solicitando al diputado que impulse la baja de impuestos nacionales para aliviar la carga sobre la producción misionera.
Aquel caso, que fue publicado en distintos medios provinciales —entre ellos Misiones Opina—, también apuntaba a la misma cuestión de fondo: la dificultad de competir con estructuras fiscales más pesadas que las de países vecinos y con costos internos que afectan la rentabilidad.
El mensaje que se repite desde distintos sectores es claro: más allá de los discursos sobre oportunidades fronterizas o reformas laborales, el reclamo central pasa por la presión tributaria nacional y su impacto en la competitividad real de Misiones.




