Los surtidores misioneros volvieron a registrar aumentos durante las últimas horas y consolidaron una nueva suba acumulada en el precio de los combustibles, en medio de una dinámica de microajustes que ya se volvió habitual en el mercado. Aunque las petroleras aplican incrementos pequeños y escalonados, el impacto final empieza a sentirse cada vez más en el bolsillo de automovilistas, transportistas y sectores productivos.
La actualización aplicada por YPF este último fin de semana volvió a mover los valores en Posadas y dejó nuevamente expuesta una situación que en Misiones ya se volvió estructural: cargar combustible sigue siendo considerablemente más caro que en la Ciudad de Buenos Aires.
En las estaciones de servicio YPF de la capital provincial, la nafta súper pasó a costar $2.222 por litro, mientras que la Infinia se ubicó en $2.430 y el Infinia Diésel llegó a $2.526.
Las petroleras privadas acompañaron el movimiento. Axion elevó la súper a $2.249, la Quantium Nafta a $2.529, el diésel común a $2.369 y la Quantium Diésel X10 a $2.629. Shell continúa encabezando los valores más altos del mercado posadeño: la súper cuesta $2.288, la V-Power Nafta llegó a $2.590, el diésel común a $2.383 y la V-Power Diesel escaló hasta $2.675 por litro.
Microaumentos que se acumulan
La nueva corrección de precios profundiza una tendencia que comenzó a principios de mayo y que se fue consolidando mediante ajustes graduales. El 6 de mayo, por ejemplo, la nafta súper de YPF había subido de $2.184 a $2.190. Apenas diez días después ya se ubica en $2.222.
La diferencia acumulada en ese corto período alcanza los $38 por litro, equivalente a una suba del 1,73%. En el caso de la Infinia, el aumento fue de $44, pasando de $2.386 a $2.430, mientras que el Infinia Diésel subió $41 y quedó en $2.526.
Aunque en términos porcentuales los incrementos parecen moderados, la lógica de pequeñas correcciones sucesivas termina generando un impacto mucho más fuerte sobre los costos diarios. El fenómeno golpea especialmente a quienes dependen del combustible para trabajar, movilizar mercadería o sostener actividades productivas en una provincia atravesada por largas distancias y fuerte dependencia logística.
La brecha con Buenos Aires no deja de crecer
El nuevo ajuste también volvió a mostrar una diferencia cada vez más marcada entre Posadas y la Ciudad de Buenos Aires. En prácticamente todas las petroleras, los valores en Misiones se mantienen varios puntos por encima de los registrados en Capital Federal.
La nafta súper de YPF cuesta actualmente $2.222 en Posadas contra $2.037 en Buenos Aires. Son $185 más por litro, una diferencia del 9,08%. La Infinia, en tanto, vale $2.430 en la capital misionera y $2.316 en CABA.
En Axion, la súper se comercializa a $2.249 en Posadas frente a los $2.099 porteños. La brecha también supera el 7%. El gasoil muestra diferencias todavía más pronunciadas: el diésel común de Axion cuesta $2.369 en Misiones y $2.169 en Buenos Aires, una distancia de $200 por litro.
Shell mantiene una situación similar. La V-Power Nafta se vende a $2.590 en Posadas y a $2.439 en Capital Federal. En el caso del V-Power Diesel, el litro cuesta $2.675 en Misiones frente a los $2.489 registrados en Buenos Aires.
La comparación deja en evidencia una realidad que se repite desde hace años: los consumidores misioneros continúan pagando uno de los combustibles más caros del país, incluso en un contexto donde la carga impositiva y los costos logísticos siguen siendo motivo de discusión permanente.
Llenar el tanque ya supera los $120 mil
El impacto de los nuevos valores se percibe con claridad al calcular cuánto cuesta hoy completar un tanque de combustible.
Un Fiat Cronos, equipado con tanque de 48 litros, necesita actualmente $106.656 para cargarse con súper de YPF en Posadas. Si utiliza Infinia, el gasto asciende a $116.640.
En un Peugeot 208, llenar el tanque cuesta más de $104 mil con súper y supera los $114 mil utilizando premium. Una Volkswagen Tera demanda entre $115 mil y $126 mil según el tipo de combustible elegido.
El caso del Toyota Corolla también refleja el nuevo piso de precios: completar el tanque requiere $111.100 con súper y $121.500 utilizando Infinia.
El golpe más fuerte para camionetas y vehículos de trabajo
Donde el impacto se vuelve realmente crítico es en las pick-up y vehículos de trabajo, especialmente por la capacidad de sus tanques y el uso intensivo que tienen en sectores productivos.
Una Toyota Hilux, con tanque de 80 litros, necesita actualmente más de $202 mil para llenarse con Infinia Diésel de YPF en Posadas. Si se utiliza V-Power Diesel de Shell, el monto trepa hasta $214 mil.
La diferencia con Buenos Aires vuelve a ser significativa. En Capital Federal, llenar el tanque de una Hilux con V-Power Diesel cuesta alrededor de $199 mil. Es decir, un conductor misionero termina pagando casi $15 mil más por una sola carga completa.
En una provincia donde el transporte, el agro y la actividad forestal tienen un peso central en la economía, cada ajuste en los surtidores no solamente impacta sobre el bolsillo particular de los usuarios, sino también sobre toda la cadena de costos productivos que luego termina trasladándose al consumo cotidiano.




