Por Matías Blanco*
Mientras el ciudadano de a pie se encuentra inmerso en la “supervivencia al desnudo” que se ha vuelto sobrellevar la vida cotidiana con las penurias tanto económicas como sociales, los dirigentes políticos se adentran en la etapa más intensa y apasionante, incluso para algunos la razón fundante de su quehacer público: la campaña electoral.
Todo lo que escuchamos la semana que terminó ya sea a nivel provincial como nacional, habrá que pasarlo por el tamiz de que los emisores enuncian conceptos en la búsqueda de establecer su posición en el tablero de comicios 2027. Nada está librado al azar.
Nos encontramos a poco más de un año y medio de conocer si Argentina refrendará en las urnas el paradigma libertario o si habrá una modificación de signo político, mientras que en Misiones se dirimirá si el misionerismo,-antes Frente Renovador De La Concordia Social ahora Encuentro Misionero- es capaz de obtener un nuevo mandato al frente del ejecutivo cuando en diciembre de 2027 totalice 24 años en el poder.
En ese contexto se observa a un presidente Javier Gerardo Milei encolerizado y enfervorizado que en sus 3 de sus cuatro intervenciones públicas más recientes para evitar los embates del desgaste de gestión decidió guarecerse en su rol de divulgador científico de la ortodoxia económica y el conservadurismo social.
Dentro de esas alocuciones dejó un par de frases lamentables que vislumbran sin lugar a dudas lo alejado que se encuentra del sentir popular de estos días, y dando indicios de hallarse encerrado en los recortes tanto políticos como ideológicos que le suministran su hermana/secretaria general de la presidencia Karina y sus más allegados.
La saga comenzó el lunes por la noche cuando fue el orador principal en la cena anual de la Fundación Libertad, -institución emparentada con referentes políticos liberales en lo económico y conservadores en lo social- presidida por el diputado santafesino Alejandro Bongiovanni que supo ser presidente del PRO en la provincia de la bota antes de saltar hacia La Libertad Avanza de la mano de la ex ministra de seguridad y actual senadora nacional Patricia Bullrich.
Allí Milei en una faceta de profeta voluntarista dio a entender que “la inflación tarde o temprano va a bajar” a modo de explicación de los subidones de 10 meses consecutivos del índice de alza de precios, que culminó con el 3,4 % de marzo luego de haber arrancado su escalada a partir del módico 1,5 por ciento que se había registrado en mayo de 2025.
El presidente aseveró que esta inflación descarrilada se debió al ataque malévolo de la casta política que se activó tras la victoria de Manuel Adorni en la Ciudad De Buenos Aires durante la elección legislativa de mayo del año pasado, que a su parecer provocó que el riesgo país argentino en los mercados financieros internacionales escale a los 1500 puntos básicos tras la astronómica derrota libertaria en los comicios legislativos bonaerenses de septiembre del año que dejamos atrás.
Siguiendo la óptica del león Milei, todo eso empezó a subsanarse tras el resonante triunfo nacional violeta de octubre pasado, aunque “las consecuencias” de todo lo acontecido los meses anteriores se continúan padeciendo al día de hoy. Colocó al dato inflacionario de abril que se conocerá en los próximos días como el nuevo sendero luminoso hacia la tierra prometida y se comprometió “a no correrse ni un centímetro de la ortodoxia porque ese es el camino del éxito”.
Transcurrió su parlamento con agravios a la ex presidenta y vice de la nación Cristina Fernández De Kirchner llamándola “presidiaria”, lanzado chicanas hacia Mauricio Macri por los niveles de endeudamiento de cada gestión cuando llegó la frase que lastimó profundamente los oídos del gran público.
“Saben que los econochantas insisten con la mentira de que los salarios se desploman en el sector privado cuando los que se desploman son los del sector público”, proyectando en su rostro cierta mueca de satisfacción para ahí lanzar la bala en forma de pregunta, “¿Saben a quien es el que peor le está yendo en este modelo económico?. “A mi” se autorespondió “porque soy el presidente que menos sueldo cobra en Latinoamérica”.
Suena asombrosamente hipócrita este concepto viniendo de un dirigente que sorteaba su dieta de legislador nacional bajo el argumento de que ese “era dinero de la gente” y él solamente se encontraba allí sirviendo al pueblo. Javier Milei no se encuentra empobrecido ni mucho menos por esta crisis económica ya que todo lo corceniente a su desempeño presidencial, -incluido su hospedaje en la Quinta De Olivos- es costeado por el Estado Nacional.
Es hora que entienda que ser presidente significa haberse convertido en el jefe de la casta, y tampoco es cierto que su administración sea de las más austeras porque en enero pasado autorizó una estratoférico aumento de 123% para todos los ministros, congelando solamente su remuneración y la de su ex compañera de fórmula presidencial Victoria Villarruel.
Cuando se lo consultó acerca del porque de la decisión, aseveró que sus ministros “son los que más saben de cada área en el país” y quería evitar el riesgo “que por los bajos sueldos se fueran a trabajar al sector privado”.
En su agenda del martes, tuvo tiempo de participar en un debate económico que contraponía las ideas de la Escuela Austríaca (su favorita) con las del economista británico John Maynard Keynes y dentro del panel también participaron el diputado nacional por La Pampa Alejandro Ravier y el académico Juan Carlos De Pablo. Todo transcurría con el tono eminentemente teórico hasta que un militante libertario presente en el público osó preguntarle al jefe de estado que pasaría con la inflación, en esa instancia Javier Milei mostró una molestia irrefutable e inflexible le contestó “no maestro, este no es ni el momento ni el lugar”.
Otra actitud por demás extraña si uno se pone a pensar en el Milei que durante la campaña presidencial 2023 era sumamente feliz “por popularizar la conversación financiera y hacer que la gente volviera suyos los conceptos más complicados de la economía”. El Javo de esa época entusiasmado le hubiese dado al joven las explicaciones que buscaba, este actual en cambio, envuelto en frustración y poder no acepta una pregunta fuera de guión.
El miércoles decidió ir como un “hincha más” a “alentar” al apremiado jefe de gabinete Manuel Adorni en su informe de gestión, en esta instancia trató de “chorros” tanto en su entrada como en la salida a los periodistas que cubrían el evento y desde el palco especialmente preparado para la ocasión le vociferó un “asesina” a la diputada de izquierda Myriam Bregman después de que esta llamara socarronamente a Adorni “aloe vera porque cada vez que se lo investiga le descubren más propiedades”.
Para su duelo con Bregman, (que ya tiene antecedentes picantes en los debates presidenciales 2023) Milei utilizó su caballito de batalla discursivo al enrostrarle que “la aplicación de las ideas del comunismo en el mundo a lo largo de la historia mataron a 150 millones de personas”.
Ese mismo miércoles por la noche, Milei disertó en la Expo EFI donde esbozó una insólita explicación sobre sus rencores hacia el periodismo y admitió que existe una asimetría en el vínculo por su condición de presidente pero que lo asiste “el derecho a defenderse” por todas “las calumnias e injurias que dijeron sobre sus hijitos de cuatro patas y por haber manchado su honor diciendo que era incestuoso” y aún ante todo eso “la libertad de expresión no está afectada”.
Luego enervado desmintió que la industria textil no puede competir con China y les sugirió “hacer mejores modelos que seguramente de esa forma le van a encontrar la vuelta”. Mandar a otros a reinventarse sin conocer el contexto del que se habla, o responsabilizarlos por la fundición de sus rubros económicos e industriales ya es una marca registrada de la dirigencia gobernante de LLA.
Mirando un poco la suerte del deslomado Adorni que apareció en el Congreso para dar su informe de gestión y se fue respondiendo solo unas 1400 en promedio de las 4800 preguntas que le habían preparado los legisladores opositores, podría decirse que “la sacó bastante barata”.
Así las cosas y observando cualquier trabajo de consultoría y encuestas que se quiera mirar, los rechazos al presidente Javier Milei y su gestión oscilan alrededor del 60%. El colega Damián Cunale difundió en X un relevamiento hecho por la Consultora RMTV, en la que se manisfiesta que la figura presidencial en Posadas concita un 60% de desaprobación frente a un 33% de aprobación y un tan solo 7 de indecisión.
Esos 33 puntos de aceptación ya “son el votante perro fiel” que acompaña incesantemente a Milei desde los inicios de su aventura electoral allá por 2021 con la candidatura a diputado nacional posicionándolo muy lejos de la chance de salir victorioso en primera vuelta, y ponerlo en viás prácticamente inevitables de tener que revalidar su estadía en el sillón presidencial de Rivadavia en el transcurso de una segunda vuelta o balotaje.
Para consuelo de Milei y el resto de los libertarios, en el panperonismo la discusión continúa entre si se debe presentar un caudillo que tenga como programa principal de gobierno indultar judicialmente a Cristina Fernández De Kirchner o si por el contrario lo importante es difundir una hoja de ruta para los problemas socioeconómicos del país. Vistos como están los acontecimientos, ese cabildeo se prolongará durante varios meses más o hasta que.. llegue el momento de presentar las listas electorales.
El general Perón decía “que los peronistas cuando nos peleamos en realidad nos estamos reproduciendo”. El tiempo clarificará si se está frente a una nueva repetición de “la regla” o si esta vez habrá cambios certeros en la cultura política justicialista.
Misiones: entre el nuevo mapa electoral y las consecuencias del 1 M
Los gags declamativos también llegaron a la tierra colorada y dejaron desatinos de antología en los últimos días. A quien por fin el gran público le conoció la cara y en muchos casos la voz fue al presidente de lNYM, el contador Rodrigo Correa.
Tras haber cumplido 120 días en el cargo, Correa dio una entrevista a Rivadavia Agro y lanzó que la yerba no pasa por una crisis sino por un cambio de modelo, y aprovechó el espacio para dedicarse a enumerar las bondades desreguladoras como ser el boom exportador y una estabilización del mercado interno.
Atribuyó que los padecimientos padecidos por los pequeños productores son producto de un “proceso de reacomodamiento tras años de un desordenado control estatal” al que vía gestiones anteriores acusó de “haber promovido negociados muy rentables” a personas y grupos que nada tienen que ver con la producción yerbatera, amparando esas afirmaciones al dato que entre 2016 y 2025 las plantaciones yerbateras crecieron un 40%.
Del argumento “correísta” del malestar transitorio para los productores se prendió cual liana el vicepresidente primero de la Legislatura y titular de LLA Provincial, Adrián Núñez que antes de ingresar a la apertura de sesiones del pasado viernes, le prometió a los yerbateros que en poco tiempo llegará “El mañana mejor”
El detalle que se les olvidó es que a los tareferos la rentabilidad productiva les bajó a la mitad si se la parangona con diciembre de 2023, ya que a la retirada de “los kukas” el kilo de hoja verde se pagaba a 210 pesos y hoy lo hacen a 220,- ínfimo aumento de 4,8%- mientras que en la góndola el consumidor final paga un intergaláctico 120 por ciento de aumento, más allá que el ministro de desregulación y transformación del Estado Federico Sturzenegger celebre un supuesto descenso.
No hay tiempo para perder, y si una historia que de trabajo rural que respetar mientras irresponsablemente Correa sugiere apostar a “la industria de comésticos vinculados a la yerba” como una salida a la crisis galopante.
Otro que se sumó a la desfachatez discursiva fue el vicepresidente segundo del parlamento misionero y diputado de Por La Vida y Los Valores Walter Ríos, quien sin ningún tipo de pudor confesó en una entrevista con el colega Ariel Sayas que su voto al doctor Andrés Poujade, - jurista propuesto por el gobernador Hugo Passalacqua para llenar una vacante en el Superior Tribunal de Justicia (STJ)-, estaría supeditado a que le den tres asesores “que lo ayuden en el desgastante año legislativo que le espera por delante”, contradiciendo la iniciativa pública hecha por otros sectores políticos de no sumar a alguien externo y encarnar las labores con el personal ya existente en el recinto.
Parece ser que para algunos aprender de la división de poderes y la función legislativa es muy difícil, mientras que sumamente sencillo resulta tanto asimilar como desear los privilegios de la casta.
El pasado martes, el Concejo Deliberante de Garupá le dio un alivio a sus vecinos cuando aprobó la ordenanza que obliga a Samsa a efectivizar la colocación de válvulas de aire en las cañerías, en pos de evitar que se generen errores que desemboquen en boletas tarifarias astronómicas que el garupense se vio impuesto a pagar en el transcurso del último verano.
A la par se conoció que el intendente Luis Lucho Ripoll no vetará la ordenanza a pesar de su tirante vínculo con el legislativo y la prestataria de agua tiene 90 días para cumplir la misión.
Hacia lo mismo se encaminaba Posadas el último jueves en la sesión del deliberativo local gracias al proyecto presentado por Jair Dib. Fue entonces cuando estalló el escándalo ya que al momento de la votación los ediles opositores Pablo Argañaraz (LLA) y Judith Salom (UCR), se levantaron de sus bancas impidiendo alcanzar la mágica cifra de 8 votos afirmativos para convertir a la iniciativa en una ley real.
Furioso, Dib le endilgó a esos dos opositores haberse convertido “en los responsables de que en los próximos meses los posadeños sigan pagando boletas enormes” e incluso amagó pedir sanciones económicas para “los abandonadores”.
Aunque siguiendo el poroteo que hicieron los colegas De La Voz De Misiones, en esa votación de la discordia hubo abstenciones encuentristas y es inevitable, -al menos para este autor- pensar que con miras a la carrera 2027 algunos propios juntos a extraños no hayan querido darle a Dib semejante triunfo político, cuando ya es uno de los lanzados competidores por la sucesión de Leonardo “Lalo” Stelatto.
Lo probado es que en la lógica parlamentaria, al haber sido tratado y rechazado este proyecto ya no podrá volver a ser abordado este año, con lo cual el consumo de agua y sus boletas continuará siendo un problema angustiante para los posadeños al menos hasta marzo de 2027.
El gobernador Hugo Passalacqua jugó un pleno en la apertura de sesiones ordinarias de la legislatura, cuando anunció la suspensión por un año del llamado cobro a cuenta para el ingreso de mercaderías a la provincia, también conocida como “Aduana Paralela”.
Esta jugada trascendental de “alta política” parafraseando a la vicepresidenta Victoria Villarruel, para este redactor devela varios aspectos clave:
Ordenar la campaña electoral misionerista despejando el estandarte impositivo opositor, ya que sobre el cobro a cuenta pesaban varias espadas de damocles entre proyectos libertarios y hasta uno del ex policía ahora diputado Ramón Amarilla.
- La distinción perfecta de unos de los tópicos de política económica que mayor asimilación tuvo en los misioneros, ya que la desaparición de la aduana paralela barre con el canto de sirenas de la huida despavorida de inversiones de Misiones y se une al otro aspecto valorado por el ciudadano en los últimos años: La zona aduanera especial, no concretada por la traición de última hora del ex presidente Alberto Fernández y su ex ministro de economía Sergio Massa.
- Esa zona aduanera ha vuelto con la presentación de la iniciativa denominada “provincia libre de impuestos” aunque su destino de sanción sea poco alentador con la actual composición del Congreso Nacional.
- El factible entendimiento de que gritar “tero tero” en el territorio local por los efectos de las políticas mileistas, mientras que a la hora de votar sus iniciativas en el parlamento central se incurrió en una casi excesiva colaboración que ya ha restado demasiada cohesión política y ese es un insumo que ningún gobierno puede permitir su derroche.
Mientras, la oposición en toda su fauna y color entre el offside de la sorpresa y algún tenue apoyo a la medida, busca algún otro flanco hacia donde direccionar sus objeciones discursivas. Ya se verá que les depara la suerte.
En cuanto usted a señor/a lector/a, de a poco se expondrá si todo cuanto ha escuchado por otros medios de comunicación o leído en estas líneas, está o constituye una respuesta a la altura de las circunstancias y la magnitud de la crisis que lo aqueja.
Su veredicto final lo dará cuando concurra a las urnas en ¿junio? Y octubre del año que viene.




