La otra grieta: la desigualdad salarial entre hombres y mujeres alcanza un 58,3% en Posadas

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Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

Los datos fueron tomados durante el segundo trimestre del 2018 sobre 112.555 personas y constituyen el último estudio realizado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos. Para llegar a las conclusiones tomaron como parámetros iguales condiciones de formación, igual cargo y misma actividad. Por otra parte, el estudio reveló que a los 36 años la mujer llega al mayor nivel de participación en el mercado laboral.
El Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que a escala mundial, las mujeres siguen percibiendo un salario aproximadamente 20 % inferior al de los hombres. En el caso de Argentina, según el sitio Economía Femini(s)ta, la brecha salarial por género es de 27,5 % y en Posadas esta brecha supera el 50%, según datos del Ipec.
Las variables que reflejan esta misteriosa grieta entre lo que ganan mujeres y lo que ganan los hombres se pueden comprender en dos modelos, según indicó Darío Díaz, doctor en ciencias económicas, director de Metodología y Relevamiento del Ipec y docente universitario, a cargo del relevamiento.
Primer modelo
Aquí se expone el nivel educativo, la experiencia, el lugar donde trabaja, la categoría y la tecnología ocupacional y las desigualdades surgen especialmente en las habilidades y las oportunidades, existiendo una diferencia compensatoria que refiere a la diferencia salarial, pero contiene otras causas como la discriminación.
Se entiende por discriminación cuando el mercado brinda diferentes oportunidades a personas que sólo se diferencian por su raza, sexo o grupo étnico. Reflejando, de esta manera, prejuicios contra ciertos grupos.
Al medir la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres tomaron en cuenta el hecho de que hay muchas mujeres que desearían participar del mercado de trabajo y que no lo hacen, esto puede explicarse por lo que en economía se denomina salario de reserva, es decir, el salario mínimo por el cual estoy dispuesto a trabajar y generalmente ese salario de reserva es alto porque se valoran otras cuestiones, como, por ejemplo, el cuidado de los hijos. Al no medir esto se puede caer en un sesgo de selección, según indicó el director de Metodología y Relevamiento del Ipec.
Los ingresos laborales de las personas dependen de los años de formación, la experiencia, si es mujer o si es hombre, concubinato, horas trabajadas, ingresos no laborales, jerarquía ocupacional, y de calificación.
Este primer modelo, expuso que la mujer percibe de ingresos un 58,3 por ciento menos que el hombre.
Segundo modelo
El segundo modelo tomado por el Ipec, indica que a los 36 años la mujer llega al mayor nivel de participación en el mercado laboral. A esa edad tiene 59,9 por ciento de probabilidades de estar en ese mercado.
Para esto, analizaron la realidad entre mujeres que están trabajando o tienen deseos de trabajar, mujeres que tienen hijos menores de cinco años, nivel educativo, y precisó que gana 61,3 por ciento más si es profesional.
Existe solamente un área en el que ellas ganan más. En el área de la educación las docentes y trabajadoras del sector ganan 42,0 por ciento más que los hombres.
Mientras que en la administración pública ganan 19,2 por ciento más que las que trabajan en el sector privado.
Este segundo modelo, refleja que la brecha salarial es del 36,9 por ciento. Lo llamativo es que si se toman en cuenta las variables explicables, sólo debería ser del 15 por ciento, es decir, el otro porcentaje no tienen explicación medible.
Este año la paridad de género se convirtió en uno de los principales análisis para la política y sus espacios. Un sondeo realizado por Gustavo Córdoba reveló que el 48,3% de los argentinos votará a un candidato que exprese ideas sobre igualdad de género.
 

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