Gastón Pauls en Posadas: “La adicción es una enfermedad crónica, no tiene cura”
El reconocido actor y productor de cine y televisión estuvo en el Parque del Conocimiento de Posadas, invitado por la Fundación Ideas en Movimiento y junto a Carolina Cortés, referente de la fundación, dio a conocer cada detalle de su experiencia con las drogas, lo que hizo comprender a los jóvenes presentes que las drogas no son la solución a los problemas, sino el camino a la destrucción de varias vidas.
En el año 2006 una persona llegó a la casa del presidente de la Fundación Ideas en Movimiento con una nena que en ese entonces tenía 5 años. Esta mujer llegaba profundamente sumida en la adicción y la violencia intrafamiliar. Una vez que logró dejar atrás esta etapa, trascurrieron 13 años de abstinencia y aparecieron innumerables problemas de salud.

De esta manera, Carolina Cortés, llegó a dicho espacio pidiendo ayuda. Hoy se convirtió en una referente para la concientización sobre drogas y adicciones en la provincia de Misiones.
En el año 2008 “casi no se hablaba de las drogas y yo necesitaba contarle a los chicos lo que me había pasado y decirles que no entren porque es lo peor”, relató Carolina mientras recordaba.
“Llegué a sentir la muerte, sentí el frio que te sube desde las piernas y te congela. Lloré mucho. Salí, pero quedaron muchas consecuencias en mi cuerpo: depresión crónica, hígado destrozado. Por el estado de mi estómago puedo comer muy pocas cosas. Y lo más frustrante; no puedo estudiar, no retengo información en mi cabeza, no puedo leer. Todo esto se debe a lo que la maldita droga hizo en mi cuerpo”.
Al llegar a la Fundación Ideas en Movimiento Carolina encontró un nuevo amor y con él un largo camino de esperanza. “En ese momento conocí a mi actual pareja que empezó a trabajar conmigo. Era lo que me hacía falta. Yo me preguntaba ¿por qué me pasaba esto?, ¿por qué entré a ese mundo?. Me faltaban mis padres y yo no tenía a quien pedir auxilio. Al mismo tiempo me sentía frustrada porque tenía una hija y su padre biológico no la quería. No tenía a quién pedirle ayuda. Por eso hoy les digo que aunque no tengan ese papá o esa mamá, o alguien, están los profes y los amigos, pero los verdaderos amigos”.
“No crean que los amigos son los que te pasan el vaso de cerveza o te pasan el cigarrillo. Esos no son amigos, no se equivoquen. El verdadero amigo es el que está cuando vos estás tirado en el piso llorando, te da la mano y te levanta, ese es el verdadero amigo. El que cuando te ve fumando, te dice – Flaco no fumes-, -Flaco no tomes- ”.

La experiencia de Gastón Pauls:
Al tomar la palabra, luego del testimonio de Carolina, Gastón Pauls captó toda la atención del público.
Comenzó a consumir drogas blandas, legales, cuando apenas tenía 14 años. En ese entonces necesitaba lidiar; hacer algo, buscar algo que le permitiera expresarse con libertad, lo que en su estado “normal” no lograba concebir por timidez.
“No podía hablar con mis viejos de algunos temas que me molestaban, no podía hablar con amigos sobre algunas cosas que pensaba o me pasaban, no podía hablar con los docentes cuando había cosas que no entendía y a veces incluso cuando había una respuesta que sabía, era tan tímido que no me animaba a levantar la mano y contestar, entonces me quedaba callado y esto me molestaba mucho”.
Buscando soluciones a este problema comenzó probando alcohol y luego marihuana. Cuando estas sustancias no lograron estimularlo los suficiente, eligió experimentar con cocaína.
Intentó dejar de consumir en reiteradas oportunidades, año tras año, luchaba para no caer de nuevo en el círculo vicioso y así transcurrieron 18 años. En el año 2000, siendo conciente de los graves problemas personales, sociales y de salud que le surgieron a causa de la cocaína, logró salir recién luego de 7 años de una lucha incansable.
“En un comienzo salía, iba a muchos lugares, hablaba con mucha gente, lo disfrutaba. Pero hay un problema, si fuera todo tan fácil sólo con una sustancia, el mundo sería ideal, todos la pasarían bien, no habría hambre, no habría dolor, no habría gente en la calle, todo se solucionaría abriendo un papelito y consumiendo por la nariz, sería genial. Pero de pronto empezó a aparecer algo, y es el lugar al que llegan todos los que consumen de verdad. Los que consumen de verdad alcohol, éxtasis, ácidos, merca, paco, heroína, díganme uno que haya estado en el infierno, salga y diga- Chicos háganlo porque es buenísimo-“, comentó indignado.
“El último tiempo de mi vida como adicto lo pasé encerrado en mi habitación, la puerta cerrada con llave, la cama apoyada contra la pared, la persiana baja, la luz apagada, tapado y sin hablar con nadie, entonces en un momento observo eso y termino dándome cuenta de que había terminado en el mismo lugar en el que empecé. Primero no hablaba con nadie y el problema era ese. Ahora estoy en el mismo lugar, pero encima encerrado y paranoico con la vida”.

“La droga es una mentira, y lo peor de todo es que los que consumen les dicen a los que no consumen- sos un careta-, cuando en realidad la careta la tienen ellos, se drogan cuando están mal”.
“Todos los que consumen de verdad tienen tres lugares a los que pueden llegar: al comienzo sentirán que la sustancia les cambia la cabeza, que comienzan a comprender cosas que antes no comprendían, pero después, si continúan consumiendo llegan al punto de no entender nada, están metidos en medio del mareo. Y los tres lugares a los que pueden llegar son: una cárcel, un hospital o un cementerio”.

Desde Educación sugieren llegar con charlas de concientización al interior de la provincia
La charla de ayer a cargo de Carolina Cortés y Gastón Pauls, organizada por Fundación Ideas en Movimiento, contó con el respaldo y el aval del Ministerio de Educación de la Provincia.
Por su parte Ivonne Aquino consideró: “A partir de esta actividad siento más esperanzas. Tenemos una juventud fantástica y te agradezco a vos Carolina y a Gastón por ese coraje y esa voluntad para poder hablar. No simplemente comenzar a hablar del problema, sino haber decidido hacer público y masivo que es lo que necesitamos. El shock que genera este relato en primera persona, por ustedes dos, es muy fuerte. También creo necesario que, así como los chicos de Posadas tienen esta oportunidad, también deberíamos darle esta oportunidad a los chicos del interior. Hay muchísima demanda de testimonios como los de ustedes, que transmita un mensaje que busque esperanzas y permita construir desde la vida”.
Inicio: ¿Por qué los jóvenes eligen consumir drogas?
Las personas comienzan a experimentar con drogas por diversas causas y motivos: por curiosidad, porque los/las amigos/as lo hacen o para escapar del aburrimiento o de las preocupaciones. Por lo general, se consume cierto tipo de drogas para cambiar el estado de ánimo, o porque es algo divertido o “cool”. Algunos de los principales factores que llevan al consumo son: la depresión, la timidez e inhibición social, porque otros invitan, porque si no aceptas “sos carereta”.
El disfrute
Ante cualquiera de los factores de consumo mencionados anteriormente, al comienzo, sea cual fuere la droga que se elija tomar, causará el efecto deseado. Quienes se deprimían logran ver la vida “de otra forma”, comienzan a analizar nuevos aspectos, desde otras perspectivas. Experimentan sensaciones de felicidad, placer, desinhibición y libertad. Quienes antes no lograban iniciar una conversación, finalmente lo hacen e incluso llegan a tener mayor aceptación social dentro de un grupo por el simple hecho de consumir la sustancia y compartir el “viaje”.
Los problemas
Cuando la adicción es de grado avanzado, llega un punto en el que al consumidor lo único que le importa es consumir. Se aíslan de su entorno, dejan de realizar actividades que antes eran cotidianas (el estudio, el trabajo), en síntesis, dejan de preocuparse de lo personal para pensar solamente en la droga y en la sensación de alivio y adrenalina que les provoca. En el peor de los casos comienzan a robar y matar para conseguir la sustancia.
La mentira: un círculo vicioso
Cuando el adicto ya es consciente de que la droga lo está destruyendo, acude finalmente a la ayuda de familiares y amigos. Y lentamente comienza a incorporar a su rutina la idea del “Voy a dejar de consumir”. El proceso puede llevar hasta siete años, o más, hasta que la persona logra dejar. Mientras tanto, llegan a mentir con el claro fin de apartarse de su entorno y allegados, fingiendo tareas pendientes o reuniones simplemente para estar solos y tomar la droga.
En este sentido, mienten para evitar enfrentarse a la realidad que ya es conocida por su entorno íntimo y evitar la confrontación. También mienten porque creen que son diferentes y se sienten avergonzados.
Generalmente es muy difícil salir y el 80% de quienes fueron adictos a la cocaína, pasan a ser “adictos en recuperación”, no logran recuperarse en su totalidad.
Tocar fondo: ¿Cómo llegué hasta acá?
Tocar fondo es una vivencia de hartazgo y desesperación. En las adicciones cada persona tiene su fondo, donde se van cruzando líneas rojas como mentir, manipular o robar como el inicio de una larga lista. Promesas incumplidas, trabajos o negocios perdidos, estudios abandonados, parejas rotas, hijos desatendidos, robos a familia o amigos, enfermedades, accidentes, saltarse la ley o las propias normas morales, son algunos de los pensamientos que invadirán su cabeza.
También aparece la incertidumbre del futuro, “qué voy a hacer ahora”, “así no puedo seguir”, “lo tengo que dejar”; pero es difícil encontrar respuesta en el breve espacio que va de la resaca al “mono”.
Los síntomas de la abstinencia son fuertes y no dejan mucho espacio para la reflexión. Por ello, algunos buscarán una nueva dosis para escapar del dolor y la incertidumbre. Otros explorarán en Internet o llamarán a algún amigo o familiar para pedir ayuda o informarse sobre posibles tratamientos. Estos últimos están en el camino de enfrentar el problema con las herramientas adecuadas.
Las personas que consumen pueden elegir encarar la adicción de dos maneras: como un adicto activo o un adicto en recuperación. Elegir la segunda opción es elegir la esperanza y, sobre todo, trabajar para alcanzar y mantener un estilo de vida saludable.
El primer paso es reconocer que hay un problema. Para ello hay que vencer la negación y la ilusión de control. Frases como “todo el mundo consume”, “yo lo controlo”, “puedo parar cuando quiera”, “lo mío no es tan grave” o “la culpa de mi consumo la tiene…” son algunas frases que pueden servir de ejemplo.
Como evitar que nuestros hijos, nietos, hermanos y amigos consuman
En la mayoría de los casos el consumo está asociado a factores hereditarios y sociales. Quienes tuvieron familiares adictos son más propensos a desarrollar esta enfermedad. En el segundo caso, los factores sociales y culturales son los desencadenantes principales. Hoy, se le recomienda a los padres, familiares, amigos y docentes a estar atentos, hallar los problemas de los jóvenes para ayudarlos a encontrar soluciones concretas.
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