Sindicato de municipales

La trama del conflicto en Posadas: recesión, caída de ingresos y salarios en debate

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Imagen ilustrativa. / Foto: MisionesOpina

El conflicto salarial entre la Municipalidad de Posadas y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEMP) volvió a poner en evidencia una tensión que atraviesa a muchas administraciones públicas del país: la distancia entre la necesidad de recomponer salarios y el límite que imponen las cuentas públicas en un contexto de recesión económica.

La discusión paritaria se da en medio de un escenario complejo para las finanzas municipales. La caída de la actividad económica, el cierre de comercios, la disminución de la recaudación propia y la baja en los fondos de coparticipación nacional redujeron el margen de maniobra del municipio para afrontar los pedidos de los trabajadores.

En ese contexto se produjo el paro municipal del viernes y la posterior intervención del Ministerio de Trabajo de Misiones, que dictó la conciliación obligatoria y convocó a una audiencia entre las partes para el próximo 18 de marzo.

Según trascendió de las negociaciones, el Ejecutivo municipal presentó una propuesta que contemplaba un aumento de 30 mil pesos en marzo y otro monto similar en mayo. El sindicato consideró insuficiente ese ofrecimiento y decidió avanzar con la medida de fuerza.

Sin embargo, desde el municipio sostienen que la oferta presentada se inscribe dentro de un esquema de recomposición salarial que ya venía aplicándose desde comienzos de año. De acuerdo con los datos de la negociación, en enero los trabajadores recibieron una mejora de 45 mil pesos y en febrero se sumó otro incremento de 11.800 pesos.

Si se agregan los 30 mil pesos ofrecidos para marzo y otros 30 mil para mayo, la recomposición acumulada en el primer semestre alcanzaría cerca de 120 mil pesos.

La demanda planteada por el gremio, en cambio, apunta a una recomposición más inmediata y de mayor magnitud, 150 mil pesos, lo que abre una brecha difícil de resolver dentro del actual escenario fiscal.

Desde la administración municipal explican que la capacidad de mejora salarial está condicionada por el comportamiento de los ingresos del Estado local. En los últimos meses, la recaudación se vio afectada por la caída de la actividad económica y el deterioro del consumo, factores que también impactaron en los recursos que llegan desde la Nación.

La situación obligó al municipio a tomar distintas medidas de reorganización interna para reducir gastos y sostener el funcionamiento de la estructura administrativa. Entre ellas se cuentan la rescisión de alrededor de 500 contratos laborales y la reestructuración de áreas de gobierno, que incluyó la eliminación de algunas secretarías con el objetivo de optimizar el uso de los recursos disponibles.

En el caso de los trabajadores de Servicios Públicos —uno de los sectores más visibles del conflicto por su rol en la recolección de residuos— los ingresos actuales de planta rondan entre 1,1 y 1,3 millones de pesos, dependiendo de la categoría y antigüedad.

Se trata de un sector que, según fuentes municipales, cuenta con remuneraciones que en algunos casos superan las de otras áreas de la administración pública provincial y de los trabajadores administrativos del propio municipio. La situación es distinta para los trabajadores que se encuentran sin relación de dependencia, que presentan mayores niveles de rezago salarial.

En este escenario, la negociación salarial aparece atravesada por una doble presión: por un lado, la pérdida de poder adquisitivo que afecta a los trabajadores frente al aumento del costo de vida; y por otro, la restricción financiera que enfrenta el municipio para sostener nuevas mejoras.

La conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo abrió ahora una instancia de diálogo que buscará acercar posiciones entre las partes. Porque además, el reclamo se encuentra atravesado por una interna gremial: este año hay elecciones en el SOEMP y dos sectores se están disputando la conducción. Ninguno quiere dejar que el otro sector encabeza el reclamo y represente a los "compañeros", teniendo después que pedir el voto para continuar manejando el gremio.

La audiencia prevista para el 18 de marzo será un nuevo capítulo de una discusión que refleja una tensión cada vez más frecuente en las administraciones locales: cómo equilibrar la recomposición salarial con la realidad de recursos públicos que, en tiempos de crisis económica, resultan cada vez más escasos.

  1. Mario Galeano says:

    Pobre Stelato….Posadas sigue 50 años atrasada urbanísticamente.Nunca será Curitiba,porque estos ineptos cuando copian….copian mal…Y la Municipalidad sigue siendo un aguantadero de amigotes y amantes..

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